"Si tenéis un minuto, intentad resumir vuestra pasado, brevemente, y sentiros orgullosos.


Después, enfrentando el maldito folio en blanco, dibujad vuestro futuro, con pasión, con ganas de hacedlo mejor.


Será vuestro mundo, vuestro camino..."

domingo, 19 de marzo de 2023

PROPÓSITO, MAESTRÍA Y AUTONOMÍA

"Un amigo me preguntaba porqué no construíamos ahora catedrales como las góticas famosas, y le dije: "Los hombres de aquellos tiempos tenían convicciones; nosotros, los modernos, no tenemos más que opiniones, y para elevar una catedral gótica se necesita algo más que una opinión"."


Heinrich Heine (1797-1856) Poeta alemán.


Jero no podía creer cómo había ido la última reunión con Antonio, su nuevo jefe de equipo. tras contarle el plan de carrera para él en la última división creada en la empresa. Aunque acabaría el año con una mayor responsabilidad y una mejora sustancial de sus condiciones económicas, tanto fijas como variables (a partir de la vuelta de vacaciones de verano), Antonio solo le repetía que durante 4 meses perdería algo de lo que estaba recibiendo hasta la fecha. No estaba dispuesto a cambiar una pequeña pérdida a corto por una gran mejora a largo. 

Y varias veces lo repitió: "Sí, me parece bien, pero no puedo perder lo actual".- Le decía insistentemente.

Las circunstancias de la empresa hacían que tuvieran que recortar horas extras, e incluso algún que otro departamento tendría que ir generando lo que llamaban "bolsa de horas" para paliar la falta de algunos suministros. Pero la cartera de pedidos hacía prever un segundo semestre de récord.

Jero se quedó pensando en su despacho tras la reunión, intentando ponerse en la piel del millennial, el cual justo cuando se había oído la sirena de la fábrica, mirando el reloj, pidió permiso para terminar la reunión y salir de la oficina, seguramente para ir al gimnasio, a sus clases de chino o simplemente pasear con su pareja, o su mascota.

Intentó responder a la pregunta de por qué la sociedad moderna había perdido el equilibrio entre el corto y el largo plazo, ganando la partida, con creces, ese foco en el aquí y ahora. Tal vez mucho tenía que ver que esos millenials, tras muchas generaciones, eran los primeros que si algo no cambia, es posible que no puedan tener un piso propio donde vivir o por muchas carreras y master que sus padres le paguen, les costará salir del mileurismo y/o del umbral de la pseudo-pobreza.

Lejos quedaba la forma de trabajar y vivir mediante decisiones tomadas con lo que se conoce como "Pensamiento Catedral". 

Y es que allá por la Edad Media las Catedrales se construían basadas en un proyecto descomunal, construido por varias generaciones, las cuales trabajaban sabiendo que no eran ellos los que habían diseñado la misma y con casi toda seguridad, morirían antes de terminarlas. Se embarcaban en un proyecto muy a largo para cubrir una necesidad a corto, aun sabiendo que no culminarían la obra. 

Detrás de todo había un propósito común, la misión implícita de dejar un legado para los que vinieran después y a veces, pensando en ganarse el Cielo eternamente, el disfrute de planear o hacer cosas que no otorgaban un rendimiento o beneficio inmediato, pero sí un beneficio a largo o incluso un rendimiento positivo a los que poblaran la tierra cuando ellos no estuvieran.

Siguió pensando en Antonio. Tal vez la culpa era del progreso acelerado, la conveniencia individual, la comodidad de pensar solo en el hoy. La calidad de vida; pero solo pensando en este mes, en esta semana, en este día. El reloj y el móvil inteligente hacían que todo fuera inmediato. El dedo pulsa el botón y la recompensa llega a la pantalla. 

"Por favor, no me hables de lo que conseguiré tras el verano, carroza, queda una eternidad."

La verdad, es que el largo plazo, antes 5 años cuando empezó Jero en esto de la empresa, ahora solo llega a lo sumo a 2, siendo el trimestre lo que más se aproxima a lo cierto, aunque a veces ni eso, pensaba mientras recordaba lo vivido aquel marzo del 2020, luchando con la fiebre y la dosis de paracetamol recomendada por un médico anónimo a través de un número de teléfono que le había llegado por sms.

Y Jero intentó entender todo lo que les estaba ocurriendo intentando recuperar, en lo que estuviera en su mano, que sus equipos trabajaran y vivieran cada día más con el foco puesto en el "pensamiento catedral".

Por un lado, tendría que intentar que su personal se integrara a nivel laboral en un mismo PROPÓSITO. Tendría que transmitir y buscar un significado común a lo que hacían. Se trataba de que el capital humano sintiera y se sintiera como parte de algo mayor a cada uno de ellos. Y acabo preguntándose: ¿todos necesitamos un propósito? Por su parte, quería responderse que sí. La humanidad, el país, el sector, la empresa, cada persona necesita un motivo para vivir por encima de ellos mismos. 

Y pensó que era lo primero a construir si la organización se había quedado sin propósito. Sin estos cimientos no habría obra que levantar.

Pensó en la MAESTRÍA como dominio del oficio. Sus directivos y mandos intermedios deberían trabajar para mejorar la manera de hacer las tareas e ir elevando sus habilidades para mantenerse motivados y motivar a sus equipos. Deberían ser como artistas que trabajan en su oficio, sintiéndose cada vez mejores, perfeccionándose cada vez más, retándose y alcanzando cada vez cotas de optimización inimaginables. Debería ser como entrar en el famoso estado de "flow", o flujo, el cual hace que se pierda la noción del tiempo, y mientras se está en ese estado, en el trabajo, solo se avanzaría hacia una meta, un objetivo, sin costar el esfuerzo, simplemente alcanzando el propósito común.

Y por último, decidió que dotaría a sus equipos de mayor AUTONOMÍA. Estaba convencido que de esta manera la gente actuaría de manera más creativa y entusiasta. La forma de inspirar para lanzar al personal a la batalla siempre funciona mejor cuando no se le dice lo que tiene que hacer, sino lo que hay que conseguir. La mayoría, como profesional maduro, se merece que se le reconozca la sensación real de control sobre sus decisiones. Ya no eran niños, juniors o profesionales inexpertos. 

Al contrario, lo que necesitan es que se les plantee preguntas y problemas para que ellos mismos analicen y busquen alternativas, tomen decisiones, y emprendan por el camino que ellos mismos hayan decidido, el cual entienden que solucionará la cuestión. Y si no es lo correcto, con responsabilidad, reviren, cambien o deshagan lo andado, aprendiendo de lo que no les llevaba a la meta correcta, motivando con sus cambios alcanzar el objetivo, a la segunda, o tras otra revisión, u otra...

En definitiva, equivocarse cada vez más rápido y cada vez a menor coste, mediante un aprendizaje y una mejora continua.

Jero pensó que se trataba de recuperar la confianza perdida en la habilidad para actuar de manera creativa. Quería transmitir ideas claves de forma simple y sólida, como una brújula, para el que las usara pudiera, con juicio, adaptarlas a las circunstancias correspondientes y orientarse en su tarea. No podemos generar protocolos cerrados, sino grandes ideas como herramientas flexibles que sirvan para atravesar la jungla caótica en la que se ha convertido nuestras vidas.

"Un aumento de leyes rígidas y objetivos inmutables se adaptan mal a un mundo VUCA".- pensó Jero mientras recogía su ordenador para irse a casa.

Y su obligación era que su equipo conociera el objetivo, tuviera la visión de futuro clara, unificada, para que pudieran completar su misión como mejor les pareciera, según su conocimiento y la tecnología que tuvieran a su alcance. Eso sí, deberían dejar guardada la partida (como le había enseñado su amigo Jaime), lo que significa que deberían archivar el proceso y los resultados para que los siguientes en llegar pudieran seguir mejorando y solucionando el problema o el alcance del objetivo, cambiando el chip y pensando más en clave colectiva, ya que lo que era fundamental no era otra cosa que interiorizar que su trabajo no valía solo para ellos, ahora, sino para el resto de compañeros, para siempre.

domingo, 12 de marzo de 2023

EMPRESA, TECNOLOGÍA Y PERSONAS

"El hombre sigue siendo la mayor computadora"


John Fitzgerald Kennedy (1917-1963) 

Político estadounidense



Jose sabía de la importancia de la tecnología en la satisfacción de los usuarios que usan los sistemas tecnológicos que pretenden facilitar los procesos de embarque, facturación, etc...

Además, daba por hecho de la importancia de la tecnología para generar un servicio de transporte aéreo, tan necesario tanto para la logística mundial de mercancías como de personas.

"Necesario pero no suficiente".- pensaba Jose una vez el vuelo hubo despegado.




Esta semana había volado en un par de ocasiones y la experiencia diferencial no había sido, por cierto, nada relacionado con la tecnología, sino que como siempre, las personas fueron la clave para una evaluación sobresaliente de su viaje.

Repasó la importancia y el ascenso de la inteligencia artificial, introducida en diferentes aerolíneas y aeropuertos en forma de agentes robóticos de atención al cliente (Japan Airlines, Glasgow Airport y EVA Air, como ejemplos).

KLM, en Aruba, por allá del 2015 inició la primera prueba biométrica en aeropuertos. A partir de ahí, la utilidad de esta tecnología se puede apreciar en reducciones de tiempo de espera en embarques, control de pasajeros evitando entradas de terroristas o delincuentes, etc, etc...

Ni que decir lo que la tecnología blockchain puede proporcionar almacenando de manera segura pasaportes digitales, procesos de identificación, contratos inteligentes y gestión de pasos y movimientos de materiales o personas.

El IoT, o Internet de las Cosas para gestionar recursos, enviar mensajes, sensorización y control para evaluar de manera preventiva sistemas y componentes, gafas inteligentes, gemelos digitales y realidad virtual/aumentada para simulaciones y entrenamientos.

Tecnología y más tecnología...

Mucho de ello, pensaba Jose, puede tender hacia el autoservicio, la eficiencia, minimización de los tiempos de espera y embarque del cliente y una mejor experiencia del cliente, pero seguía pensando que lo que marcaba y marcaría la diferencia no sería la tecnología en sí, sino sin lugar a duda serían las PERSONAS.

Y lo que le ocurrió durante el embarque de su primer vuelo de la semana no hizo otra cosa que corroborar lo que pensaba.

Ya estaba en el avión, y siempre le gustaba apagar totalmente el móvil, preparando un libro físico, de los de siempre, para aprovechar leyendo las casi dos horas y media del vuelo que le esperaban. Un frío intenso le recorrió el cuerpo cuando comprobó, recordó y corroboró que se había dejado el móvil en un asiento de la zona de embarque, ya que había realizado la última llamada a un compañero de trabajo ayudado con unos auriculares inalámbricos mientras tomaba nota en una libreta.

El embarque había comenzado y tras ponerse la mochila y tirar del trolley, recogió en su cajita los auriculares dejando solo su móvil en una silla al lado de donde estaba sentado. Estaba seguro mientras se levantaba para comentar su problema con uno de los tripulantes de cabina que se lo había dejado allí; sin duda.

Poco podía hacer ahora la tecnología por él. Pero sí sería vital el comportamiento, el compromiso, la involucración y el querer hacer de las personas que formaban la plantilla de asistencia del vuelo. Y lo iba a comprobar en breve.

Jose explicó su problema y sin casi terminar de explicarlo, una de las asistentas de vuelo estaba ya contactando con el personal de tierra dedicado al embarque. Lo primero, le explicaba a Jose, sería saber si el móvil seguía en su sitio, por lo que le indicó que le dijera el modelo, características de la carcasa y la posición donde podría estar. Además, en caso de que lo encontraran, si el personal que conducía la siguiente "jardinera" quisiera, podría traer el móvil hasta el avión. Y si no, y su responsable le dejaba, ella misma volvería a la puerta de embarque para traer esa herramienta que no solo le servía para llamar, sino para pagar servicios en destino, donde tenía la agenda de los días de reuniones que le tocaban en destino y un largo etcétera de funciones que hoy sabemos que llevamos en nuestro bolsillo (y que nos damos cuenta del valor que nos suministra cuando lo perdemos).

Acompañaron a Jose de nuevo a su asiento, pero en menos de un minuto, otra asistente le indicó que el móvil había sido encontrado. Querían que el cliente supiera al instante la buena noticia, ya que seguro su nivel de tranquilidad aumentaría. No podían asegurar que volara con él, pero en el peor de los casos, una vez que había sido encontrado, lo tendría en objetos perdidos a su vuelta del viaje de negocios que estaba a punto de comenzar.

Jose se tranquilizó, porque aunque podría no tener móvil durante tres días, el trato hacia el problema y la búsqueda extrema de soluciones empatizando con el mismo por parte del personal auxiliar de vuelo le hicieron confiar en que estaba en buenas manos. 

Y la historia culminó 8 minutos después, cuando por el pasillo, una segunda compañera de la asistenta que escuchó su problema se acercaba con el brazo alzado y sujetando en su mano un reconocible aparato por parte de Jose. Su sonrisa hacía dudar quién de los dos, Jose o ella, estaban más contentos por el hecho de haber conseguido que el móvil acabara con su dueño.

Volaría con su móvil, pero dando por hecho que la aerolínea estaba a la última en las tendencias de tecnología que el sector requería, lo que sí había comprobado era que la empresa en la que había confiado para volar no había dejado de lado una parte no menos importante y vital para el buen funcionamiento de la misma, su equipo humano.



"Necesario pero no suficiente".- 
pensaba Jose una vez el vuelo hubo despegado. 

Y cada vez tenía más claro cómo las personas hacen grande los negocios y marcan la diferencia en cualquier organización. Y por ello, todo pasa por poner al equipo humano en el centro de las decisiones, dando igual el sector, el tamaño y lo intensivo en tecnología que la empresa o el momento requiera.

domingo, 5 de marzo de 2023

CHATGPT, LIDERAZGO Y GESTIÓN DEL CAMBIO

"La primera obligación de la inteligencia es desconfiar de ella misma"


Stanislaw Lec (1909-1966) 

Escritor polaco de origen judío


Tras un finde tranquilo a Juanjo le tocaba cerrar el mismo con un cumple familiar el mediodía del domingo.

La comida estuvo genial y como siempre, la tertulia no desmerecía estas reuniones que solían acabar con grandes charlas con temas variopintos e interesantes.


En esta ocasión la conversación giró en torno a temas de inteligencia artificial, y en particular, hacia los nuevos asistentes virtuales,  parándose en algunos ejemplos que parte de los asistentes de la mesa habían tenido con ChatGPT.

Los más jóvenes y algún estudiante que otro indicaron que habían realizado algún trabajo del instituto con la ayuda de GPT, y hoy ya no cabe duda que puede ser de gran ayuda para muchas tareas repetitivas que no crean mucho valor añadido. También estaba claro que con toda la documentación que hoy existe en internet más todo lo que puede una inteligencia artificial crecer en conocimiento a través de enriquecerse con las diferentes interacciones con numerosas inteligencias (diríamos que humanas), lo que esta claro que estos asistentes recién llegados a nuestras vidas pueden alcanzar en conocimientos una nota sin límite superior.

El hermano de Juanjo le indicó que probara a GPT y ya le contaría cómo le fue. Y así lo hizo. Ya en casa, y tras terminar el partido que jugaba su equipo por la tarde, decidió iniciar una conversación sobre dos temas que actualmente le preocupaban en la empresa: liderazgo y gestión del cambio.

Y comenzó preguntándole cuales eran sus gurús favoritos o expertos sobre liderazgo, a lo que GPT le indicó que en su base de datos, como muy conocidos, aparecían Simon Sinek, John C. Maxwell, y Brené Brown.

La conversación se enfocó en Sinek, y según GPT, su estilo es muy popular entre líderes y empresarios y se centra en la importancia de tener un propósito para inspirar a las personas y lograr el éxito en cualquier proyecto. Se conoce como un defensor del liderazgo transformacional, muy influyente en la comunidad empresarial, y que ha ayudado a muchas empresas a encontrar su propósito y a liderar siempre con confianza y autenticidad.

Juanjo estaba a gusto con esta charla virtual, por lo que le indicó a su contertulio si podía indicarle tres frases de Sinek, y por supuesto, su aplicación en la empresa, a lo que GPT no se negó, en absoluto.

La primera frase elegida fue: "Las personas no compran lo que haces, compran por qué lo haces".- Y le explicó que es muy importante tener una visión inspiradora y un propósito claro siempre en tu empresa. No hay que centrarse en los productos y servicios que se ofrecen, sino enfocarse en por qué tu empresa existe y cómo puede mejorar la vida de las personas. Y esto hay que comunicarlo de manera clara y auténtica, no solo para atraer y fidelizar clientes, sino también inspirar a empleados y socios, además de que todos compartan tus valores.

La segunda fue: "El liderazgo no es sobre ser el jefe. Se trata de tomar responsabilidad por las vidas que impactas".- Y le explicó que esta frase va de la importancia de liderar con empatía y responsabilidad. Esto no va solo de dirigir y tomar decisiones, sino que el líder debe preocuparse por el bienestar y el desarrollo de sus empleados y de toda la comunidad donde se opera. El liderazgo efectivo implica escucha, motivación y apoyo al equipo, además de tomar decisiones que siempre impacten de manera positiva en la sociedad.

Y como tercera frase, chatGPT eligió: "La confianza no se trata de ser perfecto. Se trata de ser honesto".- Y le explicó que se refería a la importancia de dirigir construyendo y manteniendo relaciones de confianza en la empresa. Y para construir relaciones de confianza con socios, empleados y clientes es necesario ser honesto y transparente en cada una de las comunicaciones y acciones. Se trata de reconocer y aprender de tus errores y también edificar tu empresa basada en una cultura de confianza y mejora continua.

Juanjo se atrevió a preguntarle a GPT qué es lo que haría Sinek si tuviera que comenzar un proyecto de cambio en su empresa, y a GPT no le tembló el pulso para contestarle de la siguiente manera.

Estás serían algunas acciones que se me ocurren, le dijo el asistente virtual:

Primero comunicar el propósito y la visión: Sinek se aseguraría de que todos en la empresa comprendan y compartan el propósito y la visión de la organización. Este primer paso ayudaría a establecer una base sólida para el cambio y a asegurarse de que todos estén alineados en torno a los mismos objetivos.

Después involucrar a los empleados: Sinek creería en la importancia de involucrar a los empleados en el proceso de cambio, escuchando sus ideas y perspectivas y dándoles la oportunidad de contribuir al cambio. Se trataría de ayudar con estas acciones a crear un sentido de propiedad y compromiso en el proceso de cambio.

Una vez que se ha comunicado e involucrado al personal, hay que comenzar con pequeñas acciones: Sinek propondría comenzar con acciones pequeñas, fáciles de implementar y que generen un impacto positivo en la cultura de la empresa. Pequeñas victorias para ayudar a coger impulso y a construir confianza y entusiasmo en torno al cambio.

Y por supuesto, como todo en la vida, ser consistente: Sinek y Juanjo, además de ahora GPT saben que cualquier cambio lleva tiempo y requiere compromiso y consistencia a largo plazo. Y para que los empleados sean consistentes se debe asegurar de mantener una comunicación clara y constante, monitorear y medir el progreso del proyecto y celebrar cada logro a lo largo del camino para mantener la motivación y el compromiso de la empresa.

Le preguntó también cómo vería mejor medir el progreso del proyecto, pero chatGPT le dijo que quería ver el Betis-Real Madrid y le pidió si no le importaba seguir con la interesante conversación en otro momento, a lo que Juanjo no supo que contestar, pero se despidió de su asistente entendiendo que como primer contacto entre ellos ya había sido suficiente.


Lo que sí le sirvió, y mucho, fueron las acciones y el orden recomendado por su nuevo amigo GPT, haciendo de Sinek y que seguro le generarían a Juanjo nuevas ideas en su gran proyecto que tenía preparado para su empresa.

domingo, 26 de febrero de 2023

EDUCAR EN VALORES POR SI LA VIDA NOS TIRA DEL CABALLO

"El objetivo de la educación es la virtud 

y el deseo de convertirse en un buen ciudadano"


Platón (427 AC-347 AC) 

Filósofo griego


Tras un par de días de descanso, Paco comenzaba la semana afrontando una reunión de dirección en la que tendrían que debatirse el cómo, cuándo y en qué orden se iban a ir escribiendo los diferentes capítulos estratégicos de la empresa que dirigía.


Antes de la reunión, como años atrás, asistieron al IV congreso Educando en Valores, invitados por su compañera de marketing, M Ángeles. Más de 5000 € recibió la asociación Sonrisa de Lunares, la cual ayuda a familias que necesitan que niños y niñas con parálisis cerebral reciban tratamientos de fisioterapia, además de ayudar con psicólogos a familiares de los niños.

En un nuevo formato, los chavales se lo pasaron muy bien escuchando música con las interpretaciones de Luis y de Laura, pero los mensajes que los jóvenes escucharon de la mano de historias de vida tanto de Pedro, Cisco, y Jorge hicieron que la jornada mereciera la pena.

Al final, antes de la hora de comer, Angel Rielo fue un gran dinamizador de la jornada, animando a todos los asistentes, a la vez que intentando transmitir una serie de valores que el público, tanto adolescente como el resto, seguro que no olvidarán en mucho tiempo.

La historia de Pedro no tiene desperdicio. Es para grabar en la memoria de todos los que asistieron, y no solo la manera de contarlo, sino los mensajes que calaron en todo el auditorio, siendo testigos de cómo con voluntad, constancia y mucha fe cualquier situación es posible de revertir. El accidente con tan solo 12 años que lo llevó a una UCI, necesitando 40 operaciones, no fue bastante para que hoy, con 19 años fuera un joven que podía mirar hacia el futuro como cualquier otro chico de su edad, sino que su madurez y forma de afrontar la vida le diera para aconsejar a su público para que nunca le faltara una sonrisa, un proyecto, una esperanza y que por muy duro que sea el golpe, si te levantas, puedes superar todo lo que se te presente.

Luego Cisco nos contó la historia de su vida, que cambió un 20 de diciembre del 2015, cuando una accidente lo dejó sentado en su silla de ruedas para siempre. Habló de reinventarse y contó como lo que importa no es el golpe, sino cómo te recuperas del mismo. En su caso, sabía que el problema era cuando tuviera que enfrentarse a la vida cotidiana. Ante la duda, lo hacía. Se enfrentaba a sus miedos. Y ponía el máximo de intensidad y pasión en todo lo que le tocaba encarar. Su éxito ahora en el tenis nacional y mundial en silla de ruedas es un ejemplo.

Cisco indicó a los jóvenes que aguantar significa afrontar lo que nos viene, no como nos gustaría, sino como nos llega. Aguantar y adaptarse, para él es más importante que solo ser fuerte. Contó también cómo en Japón compararon su comportamiento a cómo aguanta el bambú, porque nadie es fuerte infinito y por siempre, y la vida siempre en algún momento nos golpeará por encima de nuestra fortaleza. Se trata entonces de aceptar la situación, y empezar a abrazar la vida como nos viene. 

La actitud, nuevamente, es lo que hace que las personas lleguen a conseguir sus metas, no con nuestra vida del pasado, sino con las cartas que la vida nos reparte. Y en cada jugada, las cartas cambian, por lo que se trata de jugar con lo que nos toca, con la actitud adecuada, adentrándonos en la partida con la mayor capacidad de adaptación afrontando todo lo acontecido.

El miedo al fracaso es un problema no solo de los jóvenes, sino de la sociedad en general. Ante un gran reto, lo cómodo es conformarse, pero esto te hará infeliz. Les indicó a los jóvenes que el miedo es muy cobarde; "enfrentaros a vuestros miedos, y seguro que los mismos salen corriendo y se hacen pequeños".

En definitiva, aprendimos que para crecer hay que arriesgar. Pero esto no significa que se pueda conseguir todo lo que uno se propone. Caer, levantarse, caer, levantarse y seguir, es una constante. Pero se trata de desdramatizar las cosas; ni al ganar eres Dios, ni cuando se falla se está totalmente acabado. Abanderar el esfuerzo y el disfrute del camino, ya que la cima siempre es efímera, debería ser la clave.

Terminó el congreso con Rielo, el cual dividió a las personas entre los que miran como pasa la vida, y los que hacen que las cosan pasen en su vida . Y la vida nos pone casi siempre en situaciones incómodas. Pero la incomodidad no es para siempre, es momentánea y hay que aprender a atravesarla. También desconectar de los problemas y conectar en el yo, en el presente, sin importar el pasado, ni el futuro. Enseñó a pasar de todas las personas que al final, hagas lo que hagas, acabarán criticándote.

Se trata de arriesgar, y brillar, pero brillar sin apagar la luz de los demás; esto fue una de las enseñanzas de liderazgo que se pudieron extraer de las palabras de Rielo.

También les indicó a los adolescentes que la felicidad no es lo que se tiene, sino lo que se es; si no en lugar de ser "seres humanos" seríamos "teneres humanos".


Ya en casa, compartiendo paseo con los amigos en la caminata de los domingos, Paco dejó caer una reflexión sobre lo que había aprendido durante la jornada. Y es que aunque siempre se sacaban enseñanzas de lo que grandes personas contaban en eventos como los del pasado miércoles, observaba cómo la gente siempre cambia cuando se cae del caballo (en analogía a la conversión de San Pablo), la vida les golpea en grande, pero se preguntaba en voz alta cuánto difícil era dirigirse hacia el abismo, fuera de la zona de confort, viajando dirección a lo desconocido, mientras todavía no solo estamos cómodamente encima de nuestro blanco rocín, sino que además la tormenta que viene ni se ve, ni se le espera...

lunes, 20 de febrero de 2023

SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL, ESCASEZ DE RECURSOS NATURALES Y EL FUTURO DE LA MOVILIDAD

"Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; 

pero ya no producirá flores ni frutos"


Rabindranath Tagore (1861-1941) 

Filósofo y escritor indio.


Antonio es una de las personas de las que he conocido últimamente que más saben a nivel de energía, sostenibilidad ambiental y escasez de recursos naturales,. Lo conocí esta semana y quedé impactado de sus conocimientos, datos y sobre todo, cómo transmitía toda la información de una manera muy tranquila, clara y siempre haciéndonos pensar en modo "así estamos, pero abriendo puertas a cómo solucionar nuestros problemas".

Ya en el aperitivo nos introdujo que en los años 70 el mundo comenzó a preocuparse por el agotamiento y la cantidad límite de las reservas conocidas de petróleo. Y poco después, en el 2008, el peak oil se alcanzó, dando un toque al planeta de que más que preocuparse, tocaba ocuparse.

Y es que llegado el momento, y recordando la ley de rendimientos decrecientes, cuando la energía para explorar, extraer, refinar y distribuir incluso supera la energía generada, es el momento de parar. 

Y después de un máximo, lo que queda es caer. Y el  proceso de caída ya está acelerándose. El diésel ha caído un 15% del 18 al 21, en cuanto a producción. Con este dato empezamos a entender lo que está ocurriendo en tendencias, políticas y precios, y también todo lo que estamos sufriendo últimamente.


Y es que si falta diésel, ¿Qué haremos con camiones, máquinas pesadas de industrias como la minería, excavadoras, cosechadoras, etc...?

Y mientras llegaba el plato principal, Antonio pasó a hablarnos sobre las energías renovables. Se trata de luchar por una doble necesidad; evitar el cambio climático y su efectos desastrosos para nuestra especie, por un lado, y buscar alternativas al agotamiento energético de los combustibles fósiles, por otro.

Nos indicó que las energías renovables cubrirían una parte, pero no toda la energía que necesitaremos. O sea, las veía necesarias pero no suficientes. Y pasó a relatarnos las limitaciones al modelo de energía basado en renovables que él vislumbraba.

La primera limitación era lo que llamó el potencial máximo de las energías renovables. Por ejemplo, aunque había estudios que la energía solar que llega a la tierra es 8000 veces la que consumimos en un año, esto no es un dato muy veraz. Por un lado, nuestro planeta ya usa esa energía; tanto las plantas, los vientos, el mar y la lluvia necesitan de esta energía para sus ciclos...

En resumen, y según sus cálculos, el crecimiento acabaría con la energía disponible en pocas décadas, que hoy podría ser 4 veces la necesidad actual.

Como segunda limitación nos indicó el problema de los materiales que se usan para producir electricidad o almacenarla. No son recursos infinitos, sino materiales poco abundantes en nuestro planeta. Nos hizo pensar en las placas, en los aerogeneradores, las baterias, etc... y nos habló sobre el litio, níquel, cobalto, manganeso, telurio, silicio purificado, y de algo más cercano para nosotros, el cobre y la cantidad que necesitaríamos para que toda la energía fuera generada por este futuro sistema de electrificación masiva.

Y pasó a la tercera limitación. Volvió a la dependencia de la energía fósil en la fabricación de placas, aerogeneradores, baterías, etc... Nos hizo pensar en la extracción de los materiales, fabricación, transporte, instalación, mantenimiento, ¿Qué energía usamos en esos procesos? ¿solo con energía renovable?. Cuidado, que en lugar de ser fuentes de energía pueden  acabar siendo auténticos sumideros, en caso de intentar generar todo con energía renovable.

Y por último, nos recordó que lo que siempre estas energías alternativas acaban produciendo electricidad, la cual es un vector energético y a nivel mundial solo el 20% de la energía consumida es eléctrica. Y desde el 2008, todo hay que decirlo, el consumo eléctrico está cayendo a nivel mundial.

Patricio le preguntó por el Hidrógeno, ya que había escuchado que podría ser solución. Y Antonio le indicó que tanto el H2 verde como el vehículo eléctrico tendrán sus nichos, pero no podrán en ningún caso sustituir toda la energía necesaria. Nos hizo imaginar todas las infraestructuras necesarias a nivel mundial para sustituir el sistema energético mundial actual, y nos dio el dato que habría que cambiar 1400 millones de coches con tecnología térmica a la eléctrica.

En definitiva; no nos salían las cuentas.


Embarcados ya en los postres, nos indicó que el hidrógeno verde, a día de hoy, se generaba con un sistema de producción muy ineficiente. Se produce con un rendimiento del 50%. Para usarlo a nivel industrial, sí que lo veía, ya que las pérdidas eran más pequeñas que por ejemplo el uso a nivel transporte; el rendimiento cae. Nos indicó como iban sumándose pérdidas en cada paso de los procesos necesarios; pérdidas para refrigerarlo, pérdidas para comprimirlo, pérdidas en la pila de combustible, y al final, un motor eléctrico fabricado con energía tradicional y con materiales escasos. Total, en resumen, unas pérdidas del orden del 90%, poco eficiente y mal vector.

Según Antonio, es una tecnología muy en fase bebé; la madurez del hidrógeno está a una distancia de décadas a futuro.

Y nos surgieron muchas dudas.

¿Tiene sentido el modelo al que nos están llevando? Y sobre todo, ¿tiene sentido apostar todo a una, poniendo todos los huevos en la misma cesta?

Le pedimos alternativas, y sin descartar seguir evolucionando en la investigación de estas y otras energías alternativas limpias, se centró más que en la oferta, en cómo mitigar la demanda.

Datos: la gasolina, en un coche, aprovecha el 15% y el diésel, aprovecha el 20-25%.

¿Estamos malcriados? ¿Usamos la energía como si fuera barata y además, ilimitada?




Pedimos el café y comenzamos a pensar en qué podíamos hacer, de verdad.

Tocaba pensar en  reducir el consumo, incidir en la demanda. El cambio técnico es importante, incidir en la oferta, pero el cambio cultural es más si cabe. Y no será nada sencillo.

Y rematamos con una especie de tormenta de ideas. Estuvo bien. Se hizo tarde, y teníamos que terminar la interesante jornada.

Pensemos en optimizar el transporte, tanto de personas como de materiales. Un tren en un tramo que puede llevar 400 personas y solo circula con 40 debería de estar prohibido. Un camión a media carga, porque alguien no quiere o no sabe planificar sus pedidos; prohibido. Usar de manera ordenada los recursos. Gestionar en local, aunque dé redundancia, pero asignará al sistema robustez, y permitirá mientras queden materiales, eso sí, optimizar la generación energética. Generar energía donde se usa, donde se necesita. Molinos de aire, de agua, cercanos a fábricas, como nuestros antepasados. Entender que las renovables siguen los ciclos de la naturaleza. Aprovechar flujos de viento, flujos de ríos, el sol para fundir el metal, la biomasa correctamente gestionada, no sobreexplotada. La clave es entender la limitación de los ciclos. El día y la noche, las estaciones, los ritmos.

Nos despedimos, pero quedamos en vernos la siguiente vez que viniera al pueblo. Seguro que lo haría. El también había pasado un buen día...