"Si tenéis un minuto, intentad resumir vuestra pasado, brevemente, y sentiros orgullosos.


Después, enfrentando el maldito folio en blanco, dibujad vuestro futuro, con pasión, con ganas de hacedlo mejor.


Será vuestro mundo, vuestro camino..."

domingo, 5 de enero de 2025

"QUERIDOS REYES MAGOS..."

"Los excelsos regalos de los dioses no pueden ser destruidos 

con facilidad por los mortales hombres,

 ni ceder a sus fuerzas"


Homero (VIII AC-VIII AC) 

Poeta y rapsoda griego



"Queridos Reyes Magos:


Este año he sido bueno, en general. Sé que a veces no he estado a la altura, he perdido los nervios, y no he tratado, en situaciones extremas, cómo se debía a parte de mis directores.

Por ello, sí pediría para mí más autocontrol y saber manejar mejor el estrés, sabiendo que no viene un año fácil y que no saber controlar la situación no ayudará nada al resultado del mismo.

Pero también, aprovechando vuestra magia, me gustaría pedir tanto para mí como para mis directivos cinco deseos. No pido que brillen por encima de los demás, sino que manejen su ego para guiar, inspirar e impulsar a cada uno de los miembros de su equipo.

En resumen, me gustaría que dejaran atrás sus miedos, sus preocupaciones, y le den prioridad en cada una de sus decisiones a lo que se conoce como bien común.

Sé que no será fácil, pero necesitamos vuestros regalos para que tengamos energía suficiente para avanzar hacia un liderazgo trascendente. 


Primer deseo

En primer lugar, regaladnos la habilidad de reconocer nuestras limitaciones y sobre todo, el hábito de trabajar las estrategias necesarias para superarlas. Ser sinceros con uno mismo, pero sobre todo con los demás. Escuchar activamente otras visiones externas y comprender el impacto real de las acciones que generan o proponen. Y rematar aclarando malentendidos por lo que la gente puede opinar de la imagen que proyectamos.

Segundo deseo

Permitidnos el buen hábito de practicar la atención plena, que nos permita generar una mayor conciencia, una mejor comprensión de uno mismo y de nuestro entorno. Necesitamos tomar decisiones informadas, por lo que necesitamos identificar pensamientos, y sentimientos, para que nos ayuden a disminuir y estabilizar las emociones. Este deseo nos ayudará a afrontar los desafíos que el 2025 nos deparará, y sobre todo a hacerlo de una manera más precisa y clara.

Tercer deseo

Regaladnos la habilidad para poder mirar más alla de nuestras limitaciones y poder soñar, visualizar y creer en nuevas posibilidades. Innovar con nuestros equipos y generar un proyecto sostenible de éxito. Sería como tener en nuestra mente un DAFO, aprovechando las fortalezas y gestionando las debilidades para minorar su efecto.

Cuarto deseo

Permitidnos disfrutar del presente, pero sin dejar de pensar en el futuro. Regaladnos la capacidad de decidir teniendo en cuenta el efecto de nuestros mandatos, y pensando sobre las decisiones tomadas en el pasado. Lo que fue bien antes, no tiene por qué ser bueno ahora. Pero la experiencia puede hacer no repetir errores del pasado. Ni siempre igual, per sé, ni todo nuevo.

Quinto y último deseo

Interiorizar en todo el equipo que nuestras preocupaciones personales se alineen con valores altruistas externos a nuestro individualismo. Que desplacemos nuestro beneficio propio hacia un bien común, que el equipo mejore y que toda nuestra comunidad se dirija gracias a nosotros hacia un mismo propósito y un crecimiento global. Que no renunciemos a una realización personal, pero que ese crecimiento está en equilibrio con el bienestar de toda la empresa.


Muchas gracias por todo, Reyes Magos. Nos vemos en la Cabalgata.


Un Abrazo para los tres."





Pensó en la responsabilidad que todos tenían debido a su cargo. Profesionales, equipos y familias. El Ego debería manejarse y entender que en el corto plazo, el bienestar puede ser individual, pero a la larga todos necesitamos a todos, y estar bien solo pensando en uno mismo no es compatible con una felicidad común, la cual solo se generará mediante decisiones holísticas.

martes, 31 de diciembre de 2024

EL PODER DE CREER, AMAR Y CONSTRUIR EN TIEMPOS DIFÍCILES

"El amor no es repetición. 

Cada acto de amor es un ciclo en sí mismo, 

una órbita cerrada en su propio ritual. 

Es, cómo podría explicarte, un puño de vida"


Mario Benedetti (1920-2009) 

Escritor y poeta uruguayo




Volví a pasear por ese Cerro de los Molinos, ya que como todos los años había que despedirlo con honores. Siempre sentía cómo las vivencias del año acompañaban mis pasos en esta época tan especial por ser tiempo de cierre y apertura. Parte de las heridas quedaron selladas, pero también restaban otras abiertas y algún golpe había llegado por el camino para abrir nuevas. En términos generales, familia y amigos habían cumplido en llenar capítulos de aprendizaje con lecciones de nota que en algún caso resultaron inolvidables.


Recordé un escrito que llegó a una de las bandejas de entrada de mi teléfono, allá por el inicio del pasado verano. Las guardé en la agenda que usaba para tomar notas, y de vez en cuando, en esos momentos que de verdad se necesita resintonizar, las releía para reconocer qué grande ha sido y será gente tan especial como era el caso de Ghandi.

Entendía que era un buen momento para leerlas de nuevo, y una señal me indicó que también podría ser un buen plan repasarlas en la entrada que cerraba un año difícil como había sido el 24 y abrir un nuevo periodo anual que esta vez sí,  podría ser redondo como imaginaba el 25.


Decidí, aun siendo muy difícil, seguir sus consejos de vida:

Creer, aún cuando la gente a mi alrededor pierda la esperanza.

Amar aunque otros siembren odio.

Construir sin desfallecer lo que vayan destruyendo.

Hablar de Paz en medio de numerosas guerras.

Iluminar sin excusas donde más falta hace, en la oscuridad.

Sembrar, aunque nos sigan pisando la cosecha.

Gritar ante lo injusto aún cuando el resto calle y ceda.

Intentar dibujar sonrisas en aquellos rostros donde caen lágrimas.

Transmitir alivio donde asome el dolor.

Regalar alegrías donde haya tristeza.

Levantar los brazos a los que se han rendido.

Invitar a caminar al que ha decidido quedarse.


Todo se basa, pensé, en vivir avanzando en cada historia personal con una guía, una brújula, un propósito...



Porque en medio de la desolación siempre habrá un niño que mirándonos esperanzado esperará algo por nuestra parte. 

En medio de una brutal tormenta en algún momento saldrá el sol.

Alguna planta perdida crecerá en medio de ese desierto.


Era hora de marchar hacia el pueblo. Volver a casa. Y recordad que nunca estaremos solos, y ese es el regalo, nuestra gente que escribe nuestra vida. Y recordé ese pájaro que nos canta, ese niño que nos sonríe y esa flor que nos regala su belleza sin pedir nada a cambio.

lunes, 23 de diciembre de 2024

MICRORELATO DE NAVIDAD 2024

 


CUENTO DE NAVIDAD 2024

"Amo como ama el amor. 

No conozco otra razón para amar que amarte. 

¿Qué quieres que te diga además de que te amo, 

si lo que quiero decirte es que te amo?"


Fernando Pessoa (1888-1935) 

Poeta portugués



Era tiempo de Navidad, y Paqui volvía a pasarla con su abuela Puri, como todos los años.

La nieta le había estado contando a su abuela sus últimos problemas en el grupo de amigos del insti. Habían empezado a salir algunos chicos con alguna de sus amigas, otras decían que les gustaban los del colegio mayor concertado que había en la plaza, y ella tenía un gran lío porque no sabía muy bien discernir entre lo que era Amor o Amistad. Tenía dos amigos y sentía por ellos de manera diferente, pero le gustaba pasar tiempo con los dos; ambos le habían dicho que la querían como novia y si ella estaba dispuesta a decidir podría salir con el que eligiera.

Puri sabía que su nieta empezaba a hacerse mayor y supo que era un buen momento para contarle una historia de una pareja que había conocido en el pueblo hace mucho tiempo.



"Érase una vez un matrimonio entrañable, el cual vivía de una manera muy humilde. Criaban a sus 3 hijos, no sin problemas para salir adelante con lo mínimo, pero el ambiente familiar era de diez; se podría decir que era una familia feliz.

Un día, la mujer, que tenía un cabello muy largo le pidió a su marido un cepillo de pelo (pues se le había roto el que tenía) para poder cepillarse la melena y que ésta pudiera crecer sana y estar siempre bien arreglada.

Él, sintiéndose mal, le dijo que no era posible. Le explicó que incluso no tenía dinero ni siquiera para poder comprarse y arreglar la correa de su reloj de pulsera que hace meses se le había roto. Ella que siempre entendía todo, no insistió y lo despidió con un abrazo.

El hombre, camino del trabajo, pasó por una relojería. Frente al escaparate, miró su reloj y sin dudarlo tomó la decisión, lo primero era lo primero; entró a la tienda y en minutos, tras negociar con el relojero lo mejor que supo, salió para continuar su camino.

Durante la jornada no estuvo tan triste como otros días. Era víspera de Navidad, y una vez al año, en esa época, siempre un extra podían hacer dentro de las posibilidades del matrimonio. Ella lo merecía todo. Salió como un rayo una vez terminó su turno en la fábrica, paró en el comercio de su barrio y con lo que había sacado por el reloj le compró un cepillo de pelo a su mujer. Solo pensaba en su sonrisa, y la felicidad que iba a provocar en su mujer cuando le diera el regalo que acababa de conseguir. 

Llegó a casa, se quitó en el patio exterior las botas del trabajo, se puso más cómodo y dejando el mono de trabajo colgado en su percha cruzó hacia la puerta con paso decidido. Entró en la vivienda y llamó a su mujer, que al oírle dejó inmediatamente la ropa que estaba remendando en una especie de barreño y bajó corriendo las escaleras.

Él quedó completamente sorprendido cuando la vio, tras bajar el último tramo, con el pelo muy, pero muy corto. Ella había vendido su pelo para comprar lo que llevaba en la mano abierta con el brazo extendido hacia él. Era un reloj nuevo, con su correa.


Ella miraba el cepillo. Él miraba el reloj y sobre todo, el pelo corto de su mujer.

Simultáneamente, las lágrimas corrieron por las mejillas de ambos, sincronizadas, como si hubieran nacido del mismo manantial. No lloraban de pena. Lloraban de AMOR.

Porque amar a alguien no es nada, ser amado es algo más, pero amar y ser amado por la persona que amas, eso lo es TODO."




Paqui llorando por la ternura del mensaje levantó la cabeza, y vio cómo las lágrimas caían por el rostro de su abuela. Supo que la historia era la historia de sus abuelos. La abrazó. No hablaron en un buen rato. Sabía que acababa de recibir una lección maestra de lo que era el Amor y por supuesto, nunca olvidaría esa Navidad. Ni a sus abuelos.

domingo, 15 de diciembre de 2024

TEJIENDO PUENTES. EL ARTE DE LA COOPERACIÓN EMPRESARIAL EN UN MUNDO INTERCONECTADO

"Hay que unirse, no para estar juntos, 

sino para hacer algo juntos"


Juan Donoso Cortés (1809-1853) 

Ensayista español




El año estaba ya rematado. Poco se podía hacer ya; cuidar un buen cierre, inventariar, y seguir visitando a clientes, distribuidores y colaboradores que habían ayudado e navegar este río que llegaba a la desembocadura en un par de semanas.

Pascual seguía pensando que el futuro estaba en la cooperación empresarial. Tenían que ser más grandes, más fuertes, y a la vez más flexibles. 

Y seguiría el año entrante, todavía por escribir, intentándolo. A grandes retos, pequeños pasos, y acción firme.

Tenía claro que para ser los mejores necesitaban perseverar en la estrategia, eso sí, con la flexibilidad necesaria que les permitiera adaptarse a un mundo VUCA, y una competencia con movimientos inesperados y muy activa.

Pascual acabó preguntándose si entre las empresas de su sector existían algunas capaces de colaborar incluso a veces en contra de sus propios intereses a corto plazo. Sabía de estudios que al menos las nuevas generaciones eran capaces de cooperar siendo competidores para conseguir un bien común sostenible. Pero tenía la duda de si sería capaz de crear un ecosistema mayor que su pyme que tuviera un proyecto más potente que el que se cocía "intramuros", y de esta manera podrían abordar con garantías un proyecto europeo en lugar de local.

Mucho había hablado, negociado, avanzado con varios nuevos empresarios, segundas generaciones, nuevos miembros de comités de empresas familiares profesionalizadas, pero pocas habían optado hasta la fecha con una cooperación franca que hubiera probado todas sus teorías.

Sinergias, innovación, barreras de entrada, ampliación de ofertas en nuevos mercados y con nuevos productos, intercambio de conocimiento que acelera un aumento de productividad, y muchas, muchas buenas prácticas. El camino había empezado ya, pero todavía quedaban muchas etapas que cubrir; aunque lo dicho, el mix de perseverancia y flexibilidad les darían en un futuro cercano muchas alegrías a su plan de crecimiento.


Cuando viajó para verse con María, no esperaba que ella también hubiera estado tanto tiempo buscando ese proyecto de cooperación empresarial, por lo que fue una suerte haberse conocido en ese programa de formación directiva hace 6 años.

Comentando las condiciones que se encontró y que favorecieron la cooperación empresarial en su estrategia salieron temas muy interesantes. En primer lugar, todo es más fácil en un entorno en el que todo el mundo participa, se siente parte del equipo y cuando la empresa prospera, el profesional siente que prospera a la vez y su talento florece gracias a él y al ambiente creado en la compañía.

Otro tema que salió fue la incertidumbre y cómo se navega en ella. En equipo, con otras empresas y trabajando unidos, todo temporal parece más liviano y llevadero. Se trata de buscar compañeros, pero buenos y complementarios, eso sí.

María resaltó cómo las colaboraciones son más duraderas si los miembros de las diferentes empresas se ayudan entre sí, a través de proyectos transversales y ofreciéndose cada uno en dónde verdaderamente tienen una ventaja competitiva, conociendo y confiando ciegamente que la otra parte llenará las zonas en las que cada uno es más débil.

Hablaron de la mayor incidencia en positivo de un feedback de grupo respecto al individual, a una búsqueda del equilibrio entre equipos que trabajen a distancia o mediante reuniones físicas en las diferentes sedes, siempre fomentando un entorno cooperativo, compartiendo valores y normas unificadas.

Se despidieron, sabiendo que siempre aprendían mucho el uno del otro. No faltarían más encuentros.

Ya en la habitación Pascual aprovechó para tomar notas de todo lo que habían comentado durante la tarde. Siguió pensando en una visión que no podía quitarse de la cabeza. Tenía que perseverar, conseguir reforzar el sentido de conexión de equipos que habían nacido para entenderse, aunque ellos todavía no lo creían, aunque habían nacido incluso en diferentes regiones, diferentes países. Solo tenía que comportarse como era él en las diferentes interacciones; la naturalidad y la lógica de sus pensamientos generaban confianza, pero todavía muchos de los elegidos no daban el salto. Y sabía que tenía que forzar mucho para que todos entendieran que siempre habría diferencias culturales, aunque también muchos puntos en común. Era lógico porque siempre se tiene respeto a hacer "puenting" la primera vez; pero Pascual, María, y alguno más sabían que merecería la pena.