"Si tenéis un minuto, intentad resumir vuestra pasado, brevemente, y sentiros orgullosos.


Después, enfrentando el maldito folio en blanco, dibujad vuestro futuro, con pasión, con ganas de hacedlo mejor.


Será vuestro mundo, vuestro camino..."

domingo, 24 de abril de 2022

ANDANDO SOBRE CRISTALES COMO CURA DE HUMILDAD

"La Humildad no es más que el conocimiento verdadero de ti mismo 

y de tus limitaciones. 

Aquellos que se ven como realmente son en verdad 

sólo pueden ser humildes"


Del libro La Paradoja, de James C. Hunter


Era la tercera etapa, la etapa reina, y en su cabeza y en su cuerpo le repetía la famosa frase "llueve sobre mojado".

Los dos primeros días había empezado la jornada con el cuerpo y los pies en buen estado, aunque ya el segundo, al llegar la tarde la cura de los pies había sido algo más concienzuda. Compeed por aquí, crema, tiritas por allí, esparadrapo, más crema...

Hoy  se notaba que era diferente; quedaban los treinta kilómetros completos por delante y desde el principio, aun habiendo procurado protegerse las heridas, cada paso era como apuñalarse las ampollas; dos pinchazos en el izquierdo, tres en el derecho.

Cuando uno de los chicos le indicó que por qué no iban más rápido, se revolvió y no sin genio, que aun con dolor le quedaba algo, más bien poco si hay que ser preciso, le dijo: "voy como andando sobre cristales, no te digo más".

Y así llegaron hasta la zona donde habían quedado a desayunar, coincidiendo nuevamente con grupos de peregrinos ya conocidos desde que el domingo anterior montaran en el tren, desde Madrid, camino de Sarria. Era el Albergue O Abrigadoiro, y en el mismo se colocaron un buen desayuno: tostada de pan gallego con aceite y tomate, café con leche y zumo de naranja natural. 


Nuevamente la mochila a la espalda, y una vez sellada la credencial, visitaron la Igrexa de San Xiao do Camiño y volvieron a ponerse en marcha. Él sobre esos cristales que a estas alturas, sin duda, serían fieles compañeros durante toda la jornada, pensando que llevaban entre cuatro y cinco kilómetros ya, y que sólo les quedaban diez para Melide, donde sin duda les esperaba un buen almuerzo de pulpo con cachelos, seguro que reparador para lo que les restaba de camino hasta la localidad de Arzúa.

El dolor de pies, como cuchillos actuando en las cinco heridas, seguía actuando en su cabeza, no dejándole pensar en lo que llevaban caminado, sino en todo lo que aún le quedaba, que en situaciones normales, en casa, en sus paseos de domingo, no era mucho, pero que ahí, ahora, en esas circunstancias, se le antojaban eternos. Casi imposibles de culminar.

Había que seguir, había que llegar, era todo lo que se repetía en su cabeza mientras atravesaban preciosos bosquejos, riachuelos, puentecillos de piedra y algún que otro pequeño salto de agua. Además, poco a poco, la lluvia fue abandonándolos, dejando unas nubes que provocaban un camino fresco, idóneo para el paseo.

El camino era precioso, y llegar a Melide, lo dicho, reparador. Pulpo e Ibuprofeno, además de una nueva disposición de aceite para enriquecer la piel de esos pies doloridos, fue el combustible para la segunda parte de esta retadora etapa reina.

Uno de los peregrinos que formaban este grupo se volvió y le dijo: ¿qué?, a lo que respondió:

 "Una cura de humildad en toda regla".


Y sí, la cura de humildad fue el aprendizaje principal durante esa etapa entre Palos de Rei y Arzúa.

La cura de humildad le ayudó a dejar de pensar en él y comenzar a pensar en sus amigos, los cuales se merecían que llegara con ellos, a la vez, con su mochila, en base a un compromiso adquirido nada más y nada menos alrededor de un año antes. Y ese compromiso es el que le llevó a conseguir terminar esa jornada.

Aprendió que ser humilde no es signo de debilidad, sino todo lo contrario. Ser humilde es ser auténtico, sin pretensiones ni arrogancia. Eliminar el egoísmo y el solo preocuparse de uno mismo. Pensar en el resto del grupo. Los egos realmente ponen barreras entre la gente y piedras en el camino. Al final, sin una actitud humilde, la gente tiende a aburrirse y te deja solo. Al contrario, la arrogancia es poco honesta ya que nadie lo sabe todo y puede él solo con todo. 

En definitiva, lo que se aprende con una buena cura de humildad es que nos necesitamos unos a los otros. Lo contrario, la gran mentira, es que podemos/debemos ser autosuficientes y que es mejor no depender de los demás.

Y el Camino es un Maestro que enseña mucho y bien. Los "cristales" actuaron y dieron cuenta de cómo el compromiso está por encima de los egos personales. Y funcionó lo que ya es un mantra: "el camino es la meta".

Somos lo que somos gracias a los demás. Pensó en sus compañeros de Camino; todo lo que habían trabajado para que estuvieran allí; permisos, agendas, vacaciones personales, sacrificio, lista para llevar, credenciales, reservas tren y alojamientos, camisetas ad hoc, mochilas, botellas...

Pensó en sus padres, en su mujer, en sus hijos y hermanos...

Pensó en los sanitarios, en los profesores, en sus jefes, en sus colegas...

Nada podía hacerse solo y todo era posible gracias a los demás.

Y todo esto le dio fuerza para seguir y cumplir su compromiso, culminar la etapa y culminar el Camino.

domingo, 3 de abril de 2022

ACTITUD

"Demasiado tarde comprendí 

que no es posible esperar a ser perfecto, 

que hay que salir a la vida 

y caerse y levantarse como todo el mundo"


Ray Bradbury (1920-2012) 

Escritor estadounidense




Jairo se sentó con Matías (Mati para los amigos) después de la actuación de la tarde anterior.

Mati no había salido muy bien parado tras el estreno de la obra; vamos, la mala pasada de los nervios sumado a los problemas que no cesaban en casa lo habían dejado a falta de 10 minutos de obra lo que se dice "en blanco"; sí, totalmente en blanco.

No pudo articular palabra, siendo tal la parálisis de sonido y movimiento corporal (si no contamos el temblor que poco a poco, iba in crescendo en todo su cuerpo), que una vez su director y amigo detectó que no reanudaría la obra, inició los aplausos y, gracias a Dios, el resto del teatro le siguió dando por terminada la actuación.


Tras salir del shock, Mati le dijo durante la cena que era la primera y la última vez que trabajaría a ese nivel, que no actuaría en ese tipo de obras y ese  tamaño de locales nunca más, e incluso que pensaba que debía cambiar su carrera sin más dilación después del fracaso de la función.

Pero Jairo, que conocía muy bien las aptitudes de Mati, así como sus ganas de vivir en y para ese mundo tan fantástico como es el de las artes escénicas, no estaba dispuesto a que un pequeño traspiés, normal durante la etapa de aprendizaje en la que las caídas son mucho más numerosas que los caminos llanos y sencillos, truncara el futuro de su gran amigo.

Le preguntó si sabía cual era su obra favorita y la que mejor ejecutaba, indicándole Mati que sí, que era El Gorila, basado en el cuento "Informe a una academia" de Franz Kafka, escrito en 1917, y que fue adaptado al teatro por Alejandro Jodorowsky. Este monólogo muestra la lucha interna que prevalece entre un simio y el hombre, haciendo una crítica social a la pérdida de la libertad y a la misma vida cotidiana. Es una obra que habla sobre la ausencia de la libertad a través de la voz de un animal.

Efectivamente, esa era la obra con la que Jairo pasó de ser uno más de tantos a la fama. Pero lo que Mati no sabía era que también había sido su primer fracaso en público, algo parecido a lo que le había pasado a él la tarde anterior.

Pero su actitud ante una mala función fue la de superarse en la siguiente. Además, decidió que El Gorila sería su obra de referencia, su bandera, su buque insignia, y si había sido el que le había dejado tendido en el ring, desde ese momento sería el que le catapultaría a la fama. 

Y así fue.

Su actitud siempre le acompañó con un alto nivel de expectativas respecto a su rendimiento. Y nunca se falló desde ese momento a sí mismo. La vida le volvió a tirar al suelo, por supuesto, y cada vez que un problema le llevaba a besar la arena, nuevamente se levantaba para mejorar las condiciones y cambiar su forma de hacer para esquivar los elementos que provocaban los mismos.

Aprendió y quiso que Mati lo supiera; a igual aptitud intelectual, física, etc..., las actitudes con un alto nivel de expectativas generan unos outputs más generosos y de mayor calidad.

Nunca le faltó la esperanza de triunfar; y lo siguió, y lo siguió hasta que se convenció de que lo conseguiría. Y no se trata de tener la visión ingenua de creer que todo irá bien, no, sino de creer que se tiene tanto la voluntad como la clave de llevar a cabo los objetivos que cada uno se marca, cualesquiera que ellos sean.

Actitud.

Actitud de creer que se conseguirá llegar a la meta; cada uno a su meta particular. Y si Mati disfrutaba con y a través del teatro, una mala pasada de la mente, el quedarse en blanco la primera vez que tenía ante sí más de trescientas personas, no debía ser el detonante de cambiar su sueño por, porque no decirlo, cualquier vida, camino o trabajo que no era el suyo, pero que podría tomar si dejaba el que él verdaderamente amaba; su verdadera pasión.

Jairo siempre tuvo un alto nivel de expectativas sobre sí mismo, una gran capacidad de motivarse, de sentirse lo suficientemente capaz de encontrar la forma de resolver las encrucijadas que la vida le disponía, alcanzando, no sin problemas, los objetivos propuestos. 

Siempre, con su actitud retadora, se aseguraba de que aun atravesando tempestades los temas mejorarían, de ser flexible para variar las formas de hacer, cambiar con imaginación y constancia los métodos para llegar, y algo que es muy importante, dividir las tareas complejas en más simples, más cortas, más sencillas, y más manejables para conseguir cada uno de los retos que él mismo se autoimponía.

Esperanza, actitud que no se rinde a la ansiedad, no cede ante el derrotismo de un golpe, de esos que no faltan ni faltarán en el deambular por la vida, o la depresión que nos provocan tropiezos, dificultades o grandes contratiempos. Eso es lo que Jairo recomendó con fuerza a su amigo Mati.

Esperanza.



No sé vosotros, pero en un momento, año, trienio o nueva era, ya no se sabe cual es el ámbito temporal de este entorno hostil, llamado por algunos VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo), se necesitan directivos, compañeros, familiares, amigos, ya sean mayores y/o adolescentes que crean en sí mismos y en los demás, con actitud de esperanza de que sacarán adelante sus proyectos individuales y sobre todo sus proyectos como sociedad, ya que la humanidad necesita futuro, futuro cargado de esperanza y optimismo, por lo que invito a impulsar a los jóvenes hacia un futuro mejor desde la comprensión del error, y ojalá usen el error, con actitud positiva y cargados de esperanza como resorte, palanca de cambio o activador de lo que será un mundo mejor para ellos, y por ende, para todos.

domingo, 27 de marzo de 2022

RITA, SU JEFE Y EL DESCONTROL DE LOS IMPULSOS

"Me gusta la gente sentipensante, que no separa la razón del corazón. 

Que siente y piensa a la vez. 

Sin divorciar la cabeza del cuerpo, ni la emoción de la razón"


Eduardo Galeano (1940-2015) 

Escritor y periodista uruguayo


Rita recibió la llamada de su jefe justo antes de la reunión con su equipo. Al principio, tras colgar, no fue capaz de girarse hacia la pantalla de ordenador, ni tan siquiera soltar el bolígrafo con el que se había preparado para tomar notas en la libreta donde reflejaba todo lo que la jornada le iba deparando.

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Víctor era visceral, y a pesar de su carácter, hoy dirigía una empresa que, como él decía, había salido de la nada, con un grupo de amigos volcados en sacar un proyecto adelante, en un principio con el objetivo de comer y vestirse, tras haberse quedado sin trabajo, por allá por la crisis del 93. 



Hoy era diferente. Los trabajadores solo pensaban en irse lo antes posible a casa, su gimnasio, sus paseos con los amigos, la bicicleta y el perro; eso sí, siempre con tiempo para las dichosas redes sociales (incluido en el horario laboral) y alguna que otra partida a la "Play".


Pero volvamos al tema. 

Al terminar la reunión con uno de los departamentos de su negocio principal, Víctor detectó un problema en el equipo de Rita. No dudó en llamarla, en caliente, y sin anestesia alguna la amenazó incluso con la pérdida de su empleo; sí, a ella, a una de sus mandos intermedios más válidos de los últimos años. Incluso en tiempos de pandemia había demostrado una fidelidad y compromiso con y para la empresa por encima de directivos fundadores, cosa que había valorado en público en varias ocasiones.

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Rita estaba hecha un flan. Acertó a leer la agenda de lo que le quedaba de jornada y tras volver a leerla por tercera vez, decidió anular dos reuniones que tenía, una interna y otra externa, debido a la importancia que para ella y la empresa tenían. Por un lado, no se sentía preparada para defender con un miembro de su equipo un plan nuevo de ajuste, complejo y además aderezado con unos cambios de procedimientos que la situación requería. Por otro, la reunión con uno de los principales proveedores de materias primas era vital para la organización. Venían a negociar las condiciones del próximo trimestre; precios, rappel, depósitos, etc... y ella estaba atrapada en una preocupación extrema por la amenaza de su jefe, que actuaba como una espiral negativa y no le permitía enfocarse en cualquier otro tema que no fuera Víctor y la llamada.

El intelecto de Rita estaba bloqueado. La ansiedad le había provocado un parón de sus aptitudes de funcionalidad intelectual, y cualquier tema que le requiriera un esfuerzo mental estaba pausado, nada que decir en cuanto tareas complejas como motivar a su equipo para una mayor involucración, a pesar de la situación actual, ni menos negociar con uno de los Top 3 de sus proveedores soporte, tal como Rita y su equipo los llamaban.

Víctor no le dio más vueltas a la llamada, simplemente siguió su jornada como si no hubiera pasado nada, pero no se podía imaginar lo que su impulso había provocado en su organización.

En este sentido, como aprendizaje, la pausa meditada ante una mala noticia, unos malos datos, o incluso detectar una mala actuación en alguien de nuestro equipo, puede significar un buen plan de cómo, dónde, cuándo y con quién se debe afrontar esa situación.

Una vez planificado todo, se puede establecer una reunión con la persona adecuada y evaluar la situación, definiendo un plan que permita la adecuación, la ejecución y la mejora del hecho.

En cambio, la actuación "sobre la marcha", puede provocar un pequeño tsumani, que aun teniendo una consideración de leve o minúsculo, a veces, y sin darnos cuenta, puede estar limando en el subsuelo una erosión nada buena para el devenir de cualquier organización.

A tener en cuenta que la magnitud de las preocupaciones que generamos en nuestro equipo es directamente proporcional a la posibilidad de fracaso en la ejecución de sus tareas.

Además, provocar estados de ánimo negativos hacen que nuestra memoria actúe sesgada, y eleve los recuerdos negativos eliminando todo lo bueno que hemos o han hecho por nosotros, generando una mayor probabilidad de contraernos en la toma de decisiones más complejas y arriesgadas. Y nuestro día a día, es eso, una toma de decisiones arriesgadas constante, que la ansiedad y la preocupación provocada por la dirección debido a impulsos puntuales solo derivarán en retrasos, procrastinación y en el caso de tener que tomar esas decisiones en un estado emocional adverso, generarán una alta frecuencia de errores insoportables de cara a la salud de la empresa o negocio.



Para terminar, un pequeño consejo y aviso para navegantes. En vuestro día a día, mirad más por la parte emocional, sin descuidar la técnica, por supuesto, porque una parte afecta a la otra, y sin lugar a dudas, sin corazón sano no hay cerebro que devuelva acierto, y no fallo, y nada que decir a los que necesitamos dar en la diana, cada día más, en este mundo incierto, vertiginoso y entregado a un cambio voraz que si no eres capaz de mimetizarte en él, tal como es, acaba engulléndote como el mar a ese cuerpo cansado, derrotado, consagrado sin más a la resaca incansable...

domingo, 20 de marzo de 2022

DE FUNDADOR "PULPO" A EMPRESA PROFESIONAL

"La vida es una ininterrumpida e intermitente sucesión de problemas 

que sólo se agotan con la muerte"


Ingmar Bergman (1918-2007) 

Cineasta sueco



Fernando tenía 72 años y se sentía, tanto físicamente como "de cabeza" (como el decía), mejor que nunca.

Le gustaba comer y gastar la tarde con Juan una vez al mes, como mínimo. Siempre había contado con él para muchas de las decisiones más importantes que en la empresa, y por lo tanto en la familia, le había tocado decidir en sus más de 50 años de empresario. 

Confiaba en su criterio, pudiendo ser además uno de sus mejores amigos, pero sobre todo, le respetaba en cuanto a sus criterios empresariales y de negocio. 


Fernando era un fundador de un gran imperio, creado a sí mismo, con un único hobby: su empresa. Todavía, a pesar de tener tres hijos en diferentes departamentos de la organización, no dejaba de tener todo bajo control, opinando en cualquier ámbito, dirigiendo con una gran energía con el estilo presidencialista también conocido como estilo "pulpo".

Juan le había comentado sobre un email que había llegado a su bandeja de entrada, por casualidad, en la que un directivo de su empresa había enviado una propuesta de nuevo proyecto en la que aparecía la palabra Presidente 4 veces y el nombre de Fernando otras 3 más. En total, dos párrafos y 7 veces usado el nombre y la posición de Fernando para empujar y hacer que se prestara atención al importante proyecto, según el directivo, a la vez que rebajaba el nivel del directivo a escribiente o secretario.

Fernando, al principio no veía nada raro en el escrito, pero se quedó pensativo cuando Juan le indicó que pensara quién rellenaría su nombre cuando ya no estuviera. 

La conversación tornó si había pensado en cómo separar familia y empresa. Según Juan, no se debían mezclar los dos ámbitos. Además, si de padre pintor, no nace un pintor, era bueno suponer que de padre presidente, puede que no nazca hijo presidente.

Lo habían visto muchas veces, pero era sano configurar y profesionalizar los órganos de propiedad, los de gobierno y definir las responsabilidades de los principales actores del comité de dirección.

¿Qué deberían conocer y en qué deberían estar formados los que forman parte del Consejo de Administración? ¿Quería Fernando que la empresa continuara? ¿Cómo debía afrontar la profesionalización del Consejo de Administración? ¿Y qué debía de hacer sobre la sucesión?

Estaba claro que hace unos meses le molestó muy mucho que le hablaran de su edad, de la posibilidad de la muerte, etc... Pero Juan sí que le había hecho ver que la empresa era como un hijo más, y al igual que había estado preocupado en darle una educación a cada hijo, en definitiva haber intentado que tuvieran unos cimientos en condiciones de cara al futuro, profesionalizar y asegurar el futuro de su empresa debería ser también parte de su misión como fundador del negocio.

Fernando decidió que sería su último trabajo estratégico, su legado. Su modelo había sido muy valioso para tener una empresa como la que había alcanzado desde cero. Con mucho esfuerzo. Pero su modelo vale y valió para él, y no será válido para sus hijos, y menos para sus nietos. Participará y será una pieza clave en el protocolo de empresa, que será la guía que haga la empresa sostenible y rentable muchos años más.

Sabía que su hija mayor podría ser el pegamento a nivel familiar. CEO (Chief Emotional Officer). Pero tenía que arreglar la distribución y separación de funciones de lo que era la familia respecto de lo que era el ámbito empresarial.

Se comprometió en no poner un sucesor a dedo, y conociendo que tienen el derecho a saber qué se espera de ellos, comunicarles de manera explícita lo que piensa a ese respecto. Es un deber de los fundadores con sus hijos ser transparentes en lo que será de ellos, para organizarse en su vida, tanto a nivel personal como laboral. Además, el elegido deberá prepararse de manera distinta, colaborar en todo lo que la empresa necesite en cuanto a la nueva organización, e incluso generar un Consejo de Administración que le aporte valor, coincidiendo con su estilo de dirección. Un buen Consejo será el que deba de gobernar la empresa y conservar un legado, una visión y un propósito que la familia debe de definir, a través de sus órganos familiares.

Juan le instó primero a preguntarles si quieren, y después, evaluar con un equipo externo profesional, sus capacidades para serlo.

Sabía que la clave estaba en sensibilizar a Fernando, a la generación anterior, a ver la empresa como "el hijo adicional". Y hacer los deberes para no dejar a este hijo huérfano, sin padre. 

Por otro lado, identificar lo que era innegociable para Fernando, como su plaza de garaje, su secretaria tomando notas con libreta y boli Bic, y sus tres directivos de siempre, en esos departamentos de siempre, con esas funciones de siempre. Dejadlos a su cargo, por siempre, era fundamental.

Y preparar un retiro que no dejara al fundador con esa sensación de vacío que mata a cualquiera. Se necesita una despresurización lenta, o infinita, a sabiendas que su hobby es la empresa. No hay necesidad de hacerle afrontar el pánico a la agenda vacía.

A Juan le gustaba el predecesor que cede el cargo de Presidente, pero que queda en la organización como Gobernador; entre otras cosas porque la misión que se le encomiende se ejecutará mejor que si la realizara cualquiera; siempre que esté bien elegida.



Se citaron para el mes que siguiente, despidiéndose con un gran abrazo, y Juan se dio cuenta que Fernando lo había entendido, ya que con una gran sonrisa le dijo que prepararía con su equipo cómo pasar de su modelo actual "pulpo" a uno con Consejo de Administración, equipo Directivo y protocolo familiar; eso sí, cada uno en el ámbito que le corresponda: empresa o familia.


domingo, 13 de marzo de 2022

CARMEN VIBRÓ CON ANXO Y SUS MOMENTOS ATRÉVETE

"Atreveos: el progreso solamente se logra así"


Victor Hugo (1802-1885) 

Novelista francés



La vida nos regaló volver a estar en el Congreso Educando en Valores (III edición). Gracias a M Angeles y Emiliano, por montar un evento para 800 adolescentes de la zona del Valle de los Pedroches de tanta calidad, y sobre todo con un propósito tan bonito, puro y necesario.

Nuevamente Antonio desde el cielo se ha encargado de inspirar y empujaros para que este congreso de formación en valores y experiencia de vida plena se transmita a los jóvenes de la zona donde él vivió con tanta pasión y aquí permanece su espíritu y permanecerá, #desdesiempreparasiempre.

Además, el tema solidario con el que se le pone un lazo mágico a este congreso me parece encomiable. Tanto la  Asociación Sonrisas de Lunares, como el servicio de Hematología Pediátrica del Hospital Universitario Reina Sofia de Córdoba recibieron las donaciones recogidas a través de las pulseras vendidas por estos jóvenes de la comarca.

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Y allí estaba Carmen, con 16 años, con sus compañeros, sentada en el Teatro el Silo de Pozoblanco, escuchando embelesada, primero a Lary León y su bonita historia de superación, desde que nació, y cómo es un ejemplo de que se puede vivir una vida plena si nos lo proponemos, independientemente de que la vida nos pondrá obstáculos; en su caso desde el primer minuto de su vida.

Por descontado, no todo depende de nosotros, y si no que se lo digan al padre de Lary, que en paz descanse, el cual tuvo que tomar una decisión importantísima con solo unos minutos de vida de Lary, pero que con un vaso de whisky y un gran corazón, sacó adelante y por qué no decirlo, nos permitió poder tener entre nosotros una mujer resiliente, inteligente, empática y perseverante. Una sirena, con tesón y con mucha magia; ejemplo de vida plena.

Pero Carmen, aparte de disfrutar con las tres buenas canciones que nos regaló Antoñito Molina, vibró con muchos de los mensajes que nos dejó Anxo Pérez, de los cuales, emocionada y a la vez motivada, me resaltó los siguientes.

Me quedo con lo que Anxo ha dicho sobre la cultura del sí. Nos dijo que esta cultura se basa en la mentalidad de que siempre debemos estar predispuestos a dar el paso. El mundo y los jóvenes necesitamos pasar de la cultura del no, a la cultura del sí.

Me encantó cuando comentó que ningún pájaro nace para quedarse en el nido. El nido es el lugar más peligroso para el pájaro. Nada sucede, no hay comida, y en definitiva, no hay futuro. Y nos instó a estar dispuestos a salir, cuando estemos preparados, de ese nido, o lo que es lo mismo, salir de la zona de confort.

El confort es la zona más insegura. Las oportunidades están fuera; el voluntariado, el trabajo, el acompañar al artista para ver como hace lo que más nos gusta... Ansias de jugársela y crear algo nuevo cada día; aprender, vivir, crecer.

Como siempre los hilos se unen hacia atrás; pero para ello, hay que ser capaz de formar parte de la cultura del sí. Como ejemplo sobre este tema, Anxo nos contó como pasó de tocar el piano en un show de Cabaret, a cortar el césped a demanda, vender pizzas a domicilio con un coche de segunda mano que se arrancaba con un tenedor..., y lo que recuerda el famoso tenedor.

Todo tiene que ver con las caídas y fracasos que hay que regatear para llegar a una vida de éxito; hay que caerse, fallar, y volver a levantarse porque todo es aprendizaje. Los errores no nos definen como personas, porque un grano de arena negra no nos puede hacer creer que la playa no es de fina arena blanca. Aumentemos la visión y no pongamos el zoom en la parte negativa. 


Carmen relataba a una amiga que estaba pasando un mal momento con el novio, ya cenando en el kebab del pueblo con sus amigos, que Anxo les contó que todo lo que nos pasa a la edad adolescente nos parece que es enorme, algo así como el fin del mundo. Pero nos hizo recapacitar, y nos indicó que si no lo recuerdas en un año, no es lo suficientemente importante, en contra de lo que a esta edad nos parece.

Si en alguna circunstancia puntual estamos dentro de un pozo, no se ve nada, todo es oscuridad a nuestro alrededor. Pero cuando salimos y seguimos caminando en la vida, tras muchos años, podemos representar nuestra historia como un gran lienzo blanco, y en él podemos visionar un punto negro, lejano, muy, muy pequeño que no es otra cosa que el pozo inmenso en el que estábamos aquél día, ese fin del mundo, pero que no era más que un pequeño punto en un inmenso lienzo de oportunidades.

Le impactó lo de la teoría del atrévete, por lo que quiso contárselo a sus colegas.

Siguiendo la teoría del "atrévete", Anxo contó su historia de cómo se presentó como traductor en la policía local de un pueblo de EEUU. Trabajó como intérprete para Obama, para la ONU, para el FBI. Pero también intentó ser actor, y no era lo suyo, fracasó estrepitosamente; bueno, para él no fue un fracaso, sino otra oportunidad de crecimiento.


En resumen, según Anxo, ¿Qué es el Éxito? Pues un cúmulo de momentos atrévete. Si sale mal, durará un segundo, pero si sale bien durará toda la vida. Atrévete a atreverte. Hay que probar cosas diferentes, para tener distintos resultados. 

Contó lo que ocurrió para llegar a convertirse en director de un coro Góspel. Su madre le preguntó cómo había llegado a este puesto, y él respondió que era una historia muy larga, pero se podía resumir que el responsable no era otro que la manera de afrontar en su vida cada instante como momentos "atrévete".

Pero no os confundías, les comentó Carmen a sus colegas, el éxito exterior es un fracaso total si estás roto por dentro. Lo bueno es que se puede aprender a crecer desde dentro hacia afuera. El aprendizaje y el conocimiento permite llegar a la felicidad interior.

"El conocimiento no hace que tu vida sea más larga, pero sí mas ancha". 



Para terminar, si Carmen pudiera quedarse con unos consejos de esta charla tan amena y constructiva para una adolescente como ella, sin duda se quedaría con lo siguiente:

En primer lugar, vive siempre aprendiendo.

Y además, siempre que puedas, vive agradeciendo.

Reconocer que somos unos privilegiados. Dar las gracias porque me lo merezco, por lo que me gusta y sobre todo, y siendo esta parte la más difícil, por lo que no me gusta cuando ocurre. 

Ésto último es una forma de reverencia a la vida. Aceptar, agradecer el revés, y aprender del mismo; cada golpe es una lección que te regala la vida.


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Gracias Lary, gracias Anxo, gracias MariAngeles. Carmen y yo vivimos una jornada inspiradora, emotiva y cargada de grandes aprendizajes que seguro nos hace mejores en el camino de conseguir nuestra felicidad interior.