"Si tenéis un minuto, intentad resumir vuestra pasado, brevemente, y sentiros orgullosos.


Después, enfrentando el maldito folio en blanco, dibujad vuestro futuro, con pasión, con ganas de hacedlo mejor.


Será vuestro mundo, vuestro camino..."

domingo, 10 de septiembre de 2017

PAPÁ, ¿POR QUÉ TENGO QUE IR AL COLE?

"Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. 
Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado"


Epicteto de Frigia (55-135) 
Filósofo grecolatino


Esta semana, comentando con un Gran Amigo que ya tocaba a partir del lunes volver al "cole" y comenzar la rutina que nos devuelve el inicio del curso de nuestros hijos, su hija se volvía y le preguntaba directamente: "Papá, ¿por qué tengo que ir al cole?. No le hizo falta responder al padre de la criatura porque antes de volver la mirada hacia su hija, ésta le respondía lo siguiente:

"Esta claro, papá, para aprender..."

Y es que aprender para mí es sinónimo de preparación. Y como nos enseña en sus escritos Bill Gates, a menudo, muchas personas creen que sentados en el sillón, dejando correr el tiempo, les llegará la oportunidad de su vida, el negocio del siglo o la lotería de Navidad caerá en su décimo para poder vivir, viajar, disfrutar...

Puede que unos pocos sean afortunados y disfruten de una buena herencia o Primitiva, pero la mayoría deberá de forjarse su futuro a base de ir al "cole", o mejor dicho, de prepararse para conseguir lo que la vida le presentará y por supuesto, conseguir el objetivo.

Se trata de ir poniendo un ladrillo todos los días, sin dejarlo, de manera constante y cuando mires atrás en perspectiva, descubrirás que has construido un gran muro. Nuestros hijos no lo saben, pero cuando los llevamos al cole, a inglés o a música, les estamos dando la oportunidad de poner su ladrillo en la pared que verán en unos años construida; gracias a ellos, gracias a nosotros, gracias a sus profes. 

Algún día nos lo agradecerán...

Otra cosa muy importante que deben aprender es que tienen que responsabilizarse de lo que les pase en la vida. Si se equivocan o meten la pata, debemos de hacerles entender que es su responsabilidad y nada de lloriqueos, por favor; tenemos que enseñarles a asumir los errores o mucho mejor, enseñarles a aprender de ellos. El mundo real les deparará éxito si innovan y están preparados para arriesgar, y el riesgo supondrá hacer y equivocarse, pero también aprender del error, levantarse y volver a intentarlo.

Tiene que sentirse responsable de lo que les ocurre, centrarse en conseguir que le ocurran cosas buenas, conseguir sus metas, aprender y mejorar (sin excusas).

Para terminar, poco a poco, nuestros menores tienen que saber que la vida real no ha eliminado la diferencia entre "ganadores" y "perdedores". La vida no te prepara menos tareas, exámenes más fáciles o pruebas de recuperación. Directamente te golpea y te quita de la escena principal. Si no aprenden desde pequeños a crear valor y a aportar en su clase, en su equipo o en su propia familia al final se sentirán desplazados, por no decir abandonados. Necesitamos que entiendan que deben esforzarse, diferenciarse en algo para conseguir quedarse y decidan posteriormente la profesión que decidan, ser unas personas de éxito (o lo que es lo mismo, felices con lo que hagan).




Como resumen, me gustaría que nos quedáramos, para nosotros como grandes y también para nuestros pequeños, con la intención de iniciar el curso intentando no dejar nunca de prepararnos, aprendiendo de los errores sin cesar en nuestro objetivo y por supuesto, trabajar por diferenciarse antes que el mercado nos expulse.


Historias pasadas de "lasemanadeedusanchez": Os dejo, en el siguiente enlace, lo que pasaba por este blog hace 3 años para los que se han incorporado tarde y también para los amigos nostálgicos que les gusta recordar.


domingo, 3 de septiembre de 2017

CREE EN TI, DESPIERTA TU SUEÑO Y SÉ CONSTANTE

"Yo no tenía una creencia específica, excepto que nuestra causa era justa, 
era muy fuerte y que estaba ganando cada vez más y más apoyo"


Nelson Mandela (1918-2013) 
Abogado y político sudafricano

Hacía algún tiempo que no veía a Rafael y nos tomábamos un café recordando tantas vivencias que habíamos recorrido juntos. Al final no habían pasado tanto años, según las cuentas que nos salieron tras algunos cálculos sobre la marcha.

La verdad, no recordaba a mi antiguo colega tan pesimista, pero cuando llegué a casa y me puse a repasar mis notas mentales (he de reconocer que algunas las pasé a la libreta negra en cuanto terminé de recoger la cena; ¡bendita memoria!), noté que 3 de cada 4 comentarios eran quejíos, lamentos, criticas o palabras negativas sobre algo.

Por todo, y sin darme cuenta, me despedí de él recomendándole que se leyera un libro de Anthony Robins llamado "Despertando al Gigante Interior", que seguro le iba a ayudar mucho en cambiar el rumbo de su mentalidad actual, y seguro que con ello el rumbo de su vida. Espero que me comprara el consejo...

La verdad, como Mr. Robins indica en algunos de sus libros, debemos recordar que "no existen personas sin recursos, sino estados emocionales sin recursos".

Hay que reconocer que no existen personas con potencial y otras sin él, sino que se necesita desbloquear el que todos llevamos dentro. El reconocer que la semilla está con nosotros, es el primer paso a buscar una tierra fértil donde, con un buen riego, nos posibilite crecer sin parar. 

El tema está en tener una "mentalidad pobre", que no nos permite muchas veces activar nuestro poder interior. De esta manera no podremos conseguir resultados, ni en la familia, ni en el trabajo, ni en las relaciones personales. Estas personas no creen en sí mismas, por lo que no es fácil que el resto del mundo crea en ellas.

Es importante comprender en este punto que tu mente inconsciente nunca lucha con lo que la parte consciente le ha obligado a hacer desde que somos pequeños. Las normas, esas malditas normas: esto no se hace, esto no se toca, mejor sigue las pautas que te digan en el cole, en la iglesia, en las clases de baile... 

Al final, lo que hacemos en la vida es imitar lo correcto e intentar no salirnos del camino que nuestros mayores (y la sociedad) nos marca. Lejos queda la capacidad de innovar, de cambiar, de salir de la caja; triste pero cierto, y la prueba es que todos recordamos que si hemos hecho algo fuera de norma, normalmente acabamos castigados, por lo que aprendimos que no debíamos sobresalir en ningún caso (ni por arriba, ni por abajo).

Pero si nuestros pensamientos se han convertido en creencias, y las aceptamos como verdades absolutas, al final estamos limitando lo que podemos hacer, debido a que será el reflejo de las mismas (esas creencias limitantes) lo que nos condiciona. Entonces, nuestra primera tarea es despertar esos sueños que tenemos escondidos dentro de nosotros y comenzar a hacerlos realidad, y reconocer  que todos tenemos ese potencial esperando a nuestra decisión de llegar a la meta. No tengas dudas que si rompes las cadenas que te limitan, nuestras acciones encaminadas hacia el gran reto nos llevarán hacia el éxito personal; seguro.

Por último, si estás de acuerdo conmigo en que tienes potencial y además has decidido desbloquearlo y ponerte manos a la obra en conseguir tu "obra", lo siento, pero toca indicarte que no lo tendrás fácil. Para hacerte un hueco en las personas de éxito en cuanto al alcance de sus metas necesitarás realizar lo que te propones, seguramente repitiendo, probando y desechando una y otra vez, o sea, de forma consistente. No basta con probar algo de vez en cuando, eso sólo pasa en las películas. 

Al humano real le toca repetir, repetir, repetir...

Es la fórmula de conseguir destreza en cualquier tema. Recuerda cómo mejoras cada día que pasas en el gimnasio, en la oficina, en las clases de idioma. Sólo cuando eres constante en ese capítulo que no dejas pasar, cada día, cada semana, notas tu mejora, detectas como asimilas los conceptos y tras mucho esfuerzo (recuerda esta parte, nada es fácil y gratuito) incluso los llegas a DOMINAR.

Este sería el consejo final para mi amigo Rafael, y para el que lo quiera recoger: 

"El éxito no nos llegará por hacer cosas sobrenaturales, o fuera de lo normal, sino realizar ciertas acciones, mediante la prueba y error, muchas veces de forma constante hasta la saciedad".



Como resumen, os dejo tres preguntas a contestar en el blog, o a vosotros mismos, según voluntad y que espero que os sirva como catalizador en la gran obra que está pendiente de crearse, esperando en vuestro interior:

1) ¿Crees en ti mismo?
2) ¿Preparado para despertar tu sueño interior y caminar hacia él?
3) Si has decidido sacar todo tu potencial, ¿estás dispuesto a sufrir/disfrutar todos los días hasta llegar al dominio total?


Historias pasadas de "lasemanadeedusanchez": Os dejo, en el siguiente enlace, lo que pasaba por este blog hace 3 años para los que se han incorporado tarde y también para los amigos nostálgicos que les gusta recordar.


domingo, 27 de agosto de 2017

LIDERAR PERSONAS, MEJOR QUE NÚMEROS

"Un idealista es una persona 
que ayuda a otra a ser próspera"

Henry Ford (1863-1947) 
Industrial estadounidense



Cuando trabajas durante un tiempo con multinacionales, una veces como proveedores, otras como clientes, te das cuenta que no siempre es una máxima lo de que en grandes empresas las personas van mutando hacia los temidos dígitos conocidos como simples "números".

Sí que las empresas que no cuidan como debieran a sus empleados no saben que al final, cuando coincides con ellos en algún proyecto que dura varias jornadas, se vuelven transparentes y denotan conformismo, complacencia y sobre todo, baja productividad.

Se sienten como números y cuando intentas cambiar algo, por muy simple o sencillo que a los soldados de las pymes nos parezca, siempre suelen bajarte al terreno de los humanos indicándote directamente que, o nunca se dará ese cambio o no llegará antes de que nuestros nietos estén ya con edad laboral.

En este punto, recuerdo las palabras de Amancio Ortega sobre su gente: "Querer a las personas que trabajan con nosotros es una obligación".

Y como comenta este señor, no debemos confundir o pensar en la incompatibilidad de tratar a la gente con cariño sin perder de vista la importancia de la disciplina. 

También se debe trabajar desde la gerencia, el equipo directivo y los mandos intermedios la exigencia en la obtención de resultados, sin descuidar un trato con mucho tacto.

Fundamental lo de mantener el orden y la rectitud, pero sin necesidad de dejar de ser amable. O sea, nunca debemos transformar nuestra gente en números, haciendo de verdad de nuestro capital humano nuestro principal "activo".

El truco está en no alejarnos de nuestro personal, por lo que los miembros del equipo directivo deben vivir cerca de todo su equipo, conocer lo que llevan entre sus manos en sus casas, en su familia, y no quedarse sólo en lo que ocurre entre las cuatro paredes de la oficina, entre los fichajes de entrada/salida. 

Esta parte nos recuerda que las personas rinden no sólo por lo que ocurre durante la jornada laboral, sino que todo lo que su entorno empuja (o frena) tiene que ver con su eficiencia y obtención de las metas comunes. Al final, la empresa está formada por personas, y las mismas tienen sentimientos que trasladan a la compañía y acaban creando productos/servicios de éxito, no nos olvidemos, para que sean recibidos por personas.

Pero lo más importante es liderar con el ejemplo y corroborar la dirección con gran coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Ser cercano por parte de directivos y mandos hará que sus equipos les devuelvan alta estima y lo mejor, se dejen la piel por ellos en cada proyecto, en cada partido.

Pero no se olviden que aunque parezca poco compatible, es posible y una receta hacia el éxito, combinar la firmeza y la exigencia con el respeto a todos los recursos humanos, sea una empresa pequeña, mediana o multinacional.



Como resumen, lidera personas y no los vayas convirtiendo en simples números, ya que son tu recurso más valioso y no olvides que tus productos y servicios son creados por todos los miembros de tu plantilla, independientemente de su posición en el organigrama. Por todo, escúchales, nadie sabe más que ellos del puesto que ocupan; eso seguro.



Historias pasadas de "lasemanadeedusanchez": Os dejo, en el siguiente enlace, lo que pasaba por este blog hace 3 años para los que se han incorporado tarde y también para los amigos nostálgicos que les gusta recordar.



domingo, 20 de agosto de 2017

BIENVENIDO AL MUNDO REAL

"En algunas ocasiones no es nada más que una puerta muy delgada lo que separa a los niños de lo que nosotros llamamos mundo real, y un poco de viento pude abrirla"

Stefan Zweig (1881-1942)
Escritor austriaco

Tras un periodo de intenso descanso esta semana tocaba volver a las actividades laborales tocando preparar el final del año, muy importante siempre tras el tiempo estival.

Tras la reunión del miércoles, nos quedamos Luis y yo tomando un café helado ya que teníamos un par de temas pendientes, pero lo que más me llamó la atención fue la manera que este gran profesional de los recursos humanos daba la bienvenida a los nuevos empleados cuando éstos, aterrizaban en su empresa directamente desde la universidad.

El tema salió a colación porque habían incorporado, el mes pasado, precisamente dos nuevos ingenieros para ampliar el departamento técnico y aunque intentaba ser claro, parte de las normas que les indicaba en una sesión de bienvenida, sólo se entienden tras unos cuantas caídas y como se dice en la zona, tras algunos duros cabezazos contra la pared.

Luis las llama las "5 lecciones de bienvenida al mundo real" y con su permiso, os hago un pequeño resumen de las mismas.

La primera lección: "No esperes que siempre las asignaciones te sean claramente presentadas"

Ya sabes, en la universidad las asignaciones vienen siempre con claros parámetros. En la vida real, nunca. El mundo del trabajo normalmente vive en la ambigüedad. En la empresa te dan tareas, pero tu respuesta puede ser mayor o menor de lo que se espera. Y casi nunca nadie te lo dice. Sólo tendrás éxito si eres capaz de  trabajar y sentirte cómodo con objetivos poco claros y sí, debes de tomar iniciativa para inventar lo que al final tú entregarás como producto en tu trabajo.

Un consejo: date a ti mismo más tiempo del que necesitas para completar las tareas, de tal manera que si el proyecto te exige más tiempo del que tu esperas no entregarás temas inacabados. Busca ejemplos pasados de tareas parecidas para saber cómo se hace en tu empresa, pregunta a colegas más experimentados y cuida que tu jefe te haga un buen seguimiento para que pueda redirigirte, si es el caso, y no tienen claro cómo llegar a lo que te piden o lo que se espera de ti.


La segunda lección: "La vida no te da siempre una segunda oportunidad".

Olvídate de la Uni, del siguiente semestre, del siguiente curso, del próximo verano; en la vida no tenemos el botón de "resetear".

Al pasar a la vida real te encontrarás con gente, asignaciones y situaciones que te gustaría evitar o cambiar; pero no es tan sencillo cómo cambiar de asignatura o de escuela. En este caso tendrás que crecer y aprender a encontrar formas saludables de tratar con estas situaciones.

Consejo: Tienes que aprender a encontrar la paz contigo mismo, operando dentro de la organización, tomándote el tema como un juego a largo plazo. Busca cómo ganarte a ese compañero o jefe que te trata un poco diríamos que, regular.

Pero si cometes un error, no caigas en el pánico, tampoco es para tanto. Ahora, eso sí, apropiate de tu error y averigua la causa que te hizo cometerlo. Aprende y prueba a tu equipo que cada vez eres mejor y que pueden confiar en ti.


La tercera lección: "El esfuerzo no siempre es recompensado".

Sabemos que en la universidad, trabajar duro es la propia recompensa. Incluso si el examen no te salió del todo bien, a veces, el estudio duro, los créditos extra de proyectos pueden hacerte obtener una buena nota.

Es verdad que el trabajo duro es muy respetado en la vida real, sí, pero lo que al final importa son, simplemente, los resultados.

Puedes quedarte hasta las 10 de la noche, madrugar como el que más, pero no pierdas esa llamada importante, no dejes perder al cliente y cumple los plazos límite de entrega; si no lo haces, habrás fallado.

El esfuerzo es uno de los medios pero no el fin para conseguir los resultados; el fin es llegar a la meta.


La cuarta lección: "No uses tantas palabras".

En la universidad te requieren largas redacciones y respuestas de 3 folios o que excedan de un número de palabras. Te miden por cantidad de palabras, que escupas datos memorizados que seguro olvidarás tras las copas del próximo viernes. Datos, ejemplos, referencias y bastante poca imaginación, pero con muchas palabras...

Pero esto está muy alejado de lo que se prefiere en la vida real. En los negocios, las parrafadas no  impresionan a nadie, al contrario, puede que irriten a compañeros y sobre todo, a los jefes.

Consejo: Ves al grano lo antes posible. El tiempo es vital en la empresa y no des vueltas a lo que tus compañeros requieren de ti. Presenta tus ideas con pocas palabras, remarcando los temas importantes que quieras destacar. Antes de enviar un e-mail, reléelo e intenta no pasarte de un par de párrafos. Tus esfuerzos de síntesis serán seguramente recompensados.


La quinta lección: "No te mide sólo una persona; tu jefe".

En la universidad, por asignatura, respondes ante una sola persona: tu profesor.

En el trabajo, tu jefe tiene un jefe, y este jefe tiene un jefe... Entonces, en muchas situaciones, tu jefe y tú formáis parte de una organización cargada de directores, propietarios, accionistas...

Y por supuesto, toda esta gente podrá en cualquier momento, medirte y decidir si tu trabajo es de nota o al contrario, estas perdiendo oportunidades de progresar y tener éxito.

Consejo: En cada situación, trata a los demás con respeto e intenta encontrar o exceder sus expectativas, independientemente que sean tus jefes directos o no. Por jerarquía, por tiempo en la empresa, por ser familia del dueño, por cualquier cosa todos tienen algo que decir sobre lo que estás haciendo o sobre lo que deberías estar haciendo.






Como resumen, la transición al mundo real puede ser difícil, pero se hace más fácil desarrollando tus habilidades de comunicación, afilando tus habilidades de gestión del tiempo y muy importante, buscando y encontrando mentores en tu organización que te ayuden a acelerar tu incorporación en el mundo de la empresa.


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domingo, 6 de agosto de 2017

PRACTICANDO CON LAS "3D" DURANTE LAS VACACIONES

"Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas"

Elbert Hubbard (1856-1915) 
Ensayista estadounidense



Esta semana he podido comprobar que estamos peligrosamente alcanzando una gran adicción a internet, los teléfonos y en definitiva al mundo tecnológico. Está claro que no podríamos vivir sin las utilidades que nos prestan los aparatos electrónicos que nos acompañan en nuestro día a día, pero una vez que ellos (los devices) nos controlan en lugar de sólo implementar nuestra productividad puede decirse que estamos en zona de peligro.

A varios de mis amigos y conocidos les indicaba hace unos días que pasaré unas vacaciones intentando convivir con un pequeño apagón tecnológico, pero creo (hoy estoy seguro) que lo decía con la boca pequeña. Y digo esto porque el pasado viernes, Alguien me castigó, y me regaló un fallo en la tarjeta SIM de mi teléfono, que tras unos errores en serie de mi dedo al iniciar con el Pin, me provocó un apagón de datos y voz, eso sí, de manera fortuita y no planificada.

Ya os podéis imaginar: primero alguna broma repasaba mi cabeza, luego algo de enfado, cabreo, miedo y mucha, mucha ansiedad por no poder abrir el smartphone y tener respuesta a todo (o a nada); era el hecho de abrir la pantalla para cerrarla sin más, pero lo peor era saber que todo el conocimiento ya no estaba allí, al alcance de la mano...

Tenía que buscar el PUK, pero el mismo estaba en la oficina y no iría hacia la misma hasta el día siguiente. ¿Qué podía hacer? Sin móvil... Pues la respuesta, de una manera natural surgió conforme pasaban los minutos. Primero, pasear con la familia y los amigos tranquilamente, charlando, camino de la terraza del restaurante que habíamos decidido para cenar. Luego, cenar tranquilamente y charlar sin necesidad de estar cada 3 minutos poniéndome al día de las últimas novedades de la cuenta del Twiter y al final, tomar un café granizado para refrescar la tertulia habiendo casi olvidado el gran problema (casi insalvable) de haber sufrido el apagón tecnológico casual en forma del mayor castigo imposible de igualar por los peores planes que mi mayor enemigo hubiera podido infringirme.

Todo me lleva a una conclusión y esta no es otra que estas vacaciones toca PRACTICAR CON LAS "3D". Está claro que necesito una vacaciones y me propongo (y os propongo a los que estéis a tiempo) hacerlo practicando mucho para volver a tope con toda la energía para afrontar lo que tenemos que vivir en la siguiente parte del año.

En primer lugar, la primera D, la de Desconectar.

Dicen que una desconexión es una interrupción, una ruptura. Hay que romper, durante unos días con el trabajo, los estudios o simplemente con la rutina y las obligaciones del día a día, cambiando horarios, realizando otras actividades y visitando sitios nuevos, si es posible. Desconectamos de unas cosas y conectamos con los días de descanso.

Desconectar debe ser una función reparadora, por lo que tiene que ser muy, muy real. Por responsabilidad no podemos estar al margen de todo, pero si que podemos ponernos ciertas normas para que los mensajes y llamadas entrantes estén acotadas en ciertos husos horarios, restringidos, que nos permitan disfrutar de la desconexión el resto del día (y a tu familia también).

Desconecta de los planes, de la disciplina y permítete unos días algo anárquicos, a modo de relajación...

Toca pasar a practicar la segunda D, la de Descansar.

Todos practicamos esta D los fines de semana, pero a los periodos duros y largos de trabajo, les sigue un descanso mayor, y este no es otro que las vacaciones. Es un tema de ocio, pero sobre todo muy necesario y saludable. Nuestro cuerpo y nuestra mente lleva un ritmo frenético durante el año que desgasta, y mucho. Se duerme poco y no siempre se come tan bien como nos gustaría. Además, el estrés, sin que nos demos cuenta va minando y deteriorando nuestro organismo. Por ello, antes que el cuerpo nos de un toque, de estos que no avisan, te recomiendo la practica de la segunda D y te regales un tiempo merecido que podríamos llamar el descanso del guerrero. Aléjate del tráfico, de la gente corriendo y regálate más horas de sueño relajándote con actividades "simples" pero que te llenen de energía; baja el ritmo hasta que observes que todo pasa como si el vídeo de tu vida fuera a cámara lenta, sin prisa, de tal manera que el cuerpo y el alma se vayan recargando.

Practica el deleite de no hacer nada. Dicen que aburrirse de forma intencionada es reparador, sano e incluso mejora nuestra creatividad. No pienses que pierdes el tiempo, estás preparándote para lo que te viene tras la recarga.

Y para terminar, practica la tercera D, la de Disfrutar.

Atención a veraneantes; hay que practicar esta D, porque el simple hecho de estar de vacaciones no significa que disfrutes con las mismas y acaben siendo las denominadas "vacaciones soñadas". Todos conocemos casos de las denominadas vacaciones "pesadilla". A veces, existen personas que para que disfruten otros; hijos, yernos, amigos de hijos, nietos, se tiran todas las vacaciones trabajando más que si estuvieran en casa. A veces por protección y amor incondicional, otras por falta de confianza, estas situaciones terminan cargándose las vacaciones y a veces hasta las relaciones entre amigos y/o familiares. Nadie puede cargarse de generosidad si no existe reciprocidad. 

También se puede pasar mal en vacaciones porque nos obliguen a estar con familiares o amigos que no quieres, ir a un lugar que no deseas o que todo salga muy distinto a lo que planeaste, por tema climatológico, retrasos en vuelos o problemas en la organización del viaje que están fuera de tu control.

Además, en la antítesis a esta D del disfrute, están las personas que se llevan el trabajo a cuestas a las vacaciones; a veces no se puede evitar, pero otras es por falta de delegación, obsesión por el trabajo o simplemente por no saber/querer desconectar. Esta manera de afrontar el descanso olvida totalmente la teoría de las "3D": desconectar, descansar y disfrutar.

Por todo y para terminar, a modo de corolario, elige bien dónde, con quién, cómo y qué hacer. No lo confundas con egoísmo, es pura necesidad. Si no disfrutas, tu persona puede sufrir hasta el siguiente parón, e incluso tus objetivos y metas se verán mermados por no haberte recargado lo suficiente. Y recuerda, no sólo eres tú y tus necesidades; piensa en tu pareja y tus hijos, si los tienes, se trata de obtener un equilibrio para todos de manera individual y como conjunto y que puedan Desconectar, Descansar y sobre todo, Disfrutar.


Para muestra, un botón y me permito sugeriros que dediquéis 2 minutos a ver el siguiente vídeo que evidencia todo lo escrito y si no cae en saco roto podréis usarlo como ejemplo varias veces al día desde el momento que lo veáis.

El vídeo de la semana: 7 trucos para desconectar en vacaciones


Historias pasadas de "lasemanadeedusanchez": Os dejo, en el siguiente enlace, lo que pasaba por este blog hace 3 años para los que se han incorporado tarde y también para los amigos nostálgicos que les gusta recordar.