"Si tenéis un minuto, intentad resumir vuestra pasado, brevemente, y sentiros orgullosos.


Después, enfrentando el maldito folio en blanco, dibujad vuestro futuro, con pasión, con ganas de hacedlo mejor.


Será vuestro mundo, vuestro camino..."

domingo, 26 de febrero de 2023

EDUCAR EN VALORES POR SI LA VIDA NOS TIRA DEL CABALLO

"El objetivo de la educación es la virtud 

y el deseo de convertirse en un buen ciudadano"


Platón (427 AC-347 AC) 

Filósofo griego


Tras un par de días de descanso, Paco comenzaba la semana afrontando una reunión de dirección en la que tendrían que debatirse el cómo, cuándo y en qué orden se iban a ir escribiendo los diferentes capítulos estratégicos de la empresa que dirigía.


Antes de la reunión, como años atrás, asistieron al IV congreso Educando en Valores, invitados por su compañera de marketing, M Ángeles. Más de 5000 € recibió la asociación Sonrisa de Lunares, la cual ayuda a familias que necesitan que niños y niñas con parálisis cerebral reciban tratamientos de fisioterapia, además de ayudar con psicólogos a familiares de los niños.

En un nuevo formato, los chavales se lo pasaron muy bien escuchando música con las interpretaciones de Luis y de Laura, pero los mensajes que los jóvenes escucharon de la mano de historias de vida tanto de Pedro, Cisco, y Jorge hicieron que la jornada mereciera la pena.

Al final, antes de la hora de comer, Angel Rielo fue un gran dinamizador de la jornada, animando a todos los asistentes, a la vez que intentando transmitir una serie de valores que el público, tanto adolescente como el resto, seguro que no olvidarán en mucho tiempo.

La historia de Pedro no tiene desperdicio. Es para grabar en la memoria de todos los que asistieron, y no solo la manera de contarlo, sino los mensajes que calaron en todo el auditorio, siendo testigos de cómo con voluntad, constancia y mucha fe cualquier situación es posible de revertir. El accidente con tan solo 12 años que lo llevó a una UCI, necesitando 40 operaciones, no fue bastante para que hoy, con 19 años fuera un joven que podía mirar hacia el futuro como cualquier otro chico de su edad, sino que su madurez y forma de afrontar la vida le diera para aconsejar a su público para que nunca le faltara una sonrisa, un proyecto, una esperanza y que por muy duro que sea el golpe, si te levantas, puedes superar todo lo que se te presente.

Luego Cisco nos contó la historia de su vida, que cambió un 20 de diciembre del 2015, cuando una accidente lo dejó sentado en su silla de ruedas para siempre. Habló de reinventarse y contó como lo que importa no es el golpe, sino cómo te recuperas del mismo. En su caso, sabía que el problema era cuando tuviera que enfrentarse a la vida cotidiana. Ante la duda, lo hacía. Se enfrentaba a sus miedos. Y ponía el máximo de intensidad y pasión en todo lo que le tocaba encarar. Su éxito ahora en el tenis nacional y mundial en silla de ruedas es un ejemplo.

Cisco indicó a los jóvenes que aguantar significa afrontar lo que nos viene, no como nos gustaría, sino como nos llega. Aguantar y adaptarse, para él es más importante que solo ser fuerte. Contó también cómo en Japón compararon su comportamiento a cómo aguanta el bambú, porque nadie es fuerte infinito y por siempre, y la vida siempre en algún momento nos golpeará por encima de nuestra fortaleza. Se trata entonces de aceptar la situación, y empezar a abrazar la vida como nos viene. 

La actitud, nuevamente, es lo que hace que las personas lleguen a conseguir sus metas, no con nuestra vida del pasado, sino con las cartas que la vida nos reparte. Y en cada jugada, las cartas cambian, por lo que se trata de jugar con lo que nos toca, con la actitud adecuada, adentrándonos en la partida con la mayor capacidad de adaptación afrontando todo lo acontecido.

El miedo al fracaso es un problema no solo de los jóvenes, sino de la sociedad en general. Ante un gran reto, lo cómodo es conformarse, pero esto te hará infeliz. Les indicó a los jóvenes que el miedo es muy cobarde; "enfrentaros a vuestros miedos, y seguro que los mismos salen corriendo y se hacen pequeños".

En definitiva, aprendimos que para crecer hay que arriesgar. Pero esto no significa que se pueda conseguir todo lo que uno se propone. Caer, levantarse, caer, levantarse y seguir, es una constante. Pero se trata de desdramatizar las cosas; ni al ganar eres Dios, ni cuando se falla se está totalmente acabado. Abanderar el esfuerzo y el disfrute del camino, ya que la cima siempre es efímera, debería ser la clave.

Terminó el congreso con Rielo, el cual dividió a las personas entre los que miran como pasa la vida, y los que hacen que las cosan pasen en su vida . Y la vida nos pone casi siempre en situaciones incómodas. Pero la incomodidad no es para siempre, es momentánea y hay que aprender a atravesarla. También desconectar de los problemas y conectar en el yo, en el presente, sin importar el pasado, ni el futuro. Enseñó a pasar de todas las personas que al final, hagas lo que hagas, acabarán criticándote.

Se trata de arriesgar, y brillar, pero brillar sin apagar la luz de los demás; esto fue una de las enseñanzas de liderazgo que se pudieron extraer de las palabras de Rielo.

También les indicó a los adolescentes que la felicidad no es lo que se tiene, sino lo que se es; si no en lugar de ser "seres humanos" seríamos "teneres humanos".


Ya en casa, compartiendo paseo con los amigos en la caminata de los domingos, Paco dejó caer una reflexión sobre lo que había aprendido durante la jornada. Y es que aunque siempre se sacaban enseñanzas de lo que grandes personas contaban en eventos como los del pasado miércoles, observaba cómo la gente siempre cambia cuando se cae del caballo (en analogía a la conversión de San Pablo), la vida les golpea en grande, pero se preguntaba en voz alta cuánto difícil era dirigirse hacia el abismo, fuera de la zona de confort, viajando dirección a lo desconocido, mientras todavía no solo estamos cómodamente encima de nuestro blanco rocín, sino que además la tormenta que viene ni se ve, ni se le espera...

lunes, 20 de febrero de 2023

SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL, ESCASEZ DE RECURSOS NATURALES Y EL FUTURO DE LA MOVILIDAD

"Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; 

pero ya no producirá flores ni frutos"


Rabindranath Tagore (1861-1941) 

Filósofo y escritor indio.


Antonio es una de las personas de las que he conocido últimamente que más saben a nivel de energía, sostenibilidad ambiental y escasez de recursos naturales,. Lo conocí esta semana y quedé impactado de sus conocimientos, datos y sobre todo, cómo transmitía toda la información de una manera muy tranquila, clara y siempre haciéndonos pensar en modo "así estamos, pero abriendo puertas a cómo solucionar nuestros problemas".

Ya en el aperitivo nos introdujo que en los años 70 el mundo comenzó a preocuparse por el agotamiento y la cantidad límite de las reservas conocidas de petróleo. Y poco después, en el 2008, el peak oil se alcanzó, dando un toque al planeta de que más que preocuparse, tocaba ocuparse.

Y es que llegado el momento, y recordando la ley de rendimientos decrecientes, cuando la energía para explorar, extraer, refinar y distribuir incluso supera la energía generada, es el momento de parar. 

Y después de un máximo, lo que queda es caer. Y el  proceso de caída ya está acelerándose. El diésel ha caído un 15% del 18 al 21, en cuanto a producción. Con este dato empezamos a entender lo que está ocurriendo en tendencias, políticas y precios, y también todo lo que estamos sufriendo últimamente.


Y es que si falta diésel, ¿Qué haremos con camiones, máquinas pesadas de industrias como la minería, excavadoras, cosechadoras, etc...?

Y mientras llegaba el plato principal, Antonio pasó a hablarnos sobre las energías renovables. Se trata de luchar por una doble necesidad; evitar el cambio climático y su efectos desastrosos para nuestra especie, por un lado, y buscar alternativas al agotamiento energético de los combustibles fósiles, por otro.

Nos indicó que las energías renovables cubrirían una parte, pero no toda la energía que necesitaremos. O sea, las veía necesarias pero no suficientes. Y pasó a relatarnos las limitaciones al modelo de energía basado en renovables que él vislumbraba.

La primera limitación era lo que llamó el potencial máximo de las energías renovables. Por ejemplo, aunque había estudios que la energía solar que llega a la tierra es 8000 veces la que consumimos en un año, esto no es un dato muy veraz. Por un lado, nuestro planeta ya usa esa energía; tanto las plantas, los vientos, el mar y la lluvia necesitan de esta energía para sus ciclos...

En resumen, y según sus cálculos, el crecimiento acabaría con la energía disponible en pocas décadas, que hoy podría ser 4 veces la necesidad actual.

Como segunda limitación nos indicó el problema de los materiales que se usan para producir electricidad o almacenarla. No son recursos infinitos, sino materiales poco abundantes en nuestro planeta. Nos hizo pensar en las placas, en los aerogeneradores, las baterias, etc... y nos habló sobre el litio, níquel, cobalto, manganeso, telurio, silicio purificado, y de algo más cercano para nosotros, el cobre y la cantidad que necesitaríamos para que toda la energía fuera generada por este futuro sistema de electrificación masiva.

Y pasó a la tercera limitación. Volvió a la dependencia de la energía fósil en la fabricación de placas, aerogeneradores, baterías, etc... Nos hizo pensar en la extracción de los materiales, fabricación, transporte, instalación, mantenimiento, ¿Qué energía usamos en esos procesos? ¿solo con energía renovable?. Cuidado, que en lugar de ser fuentes de energía pueden  acabar siendo auténticos sumideros, en caso de intentar generar todo con energía renovable.

Y por último, nos recordó que lo que siempre estas energías alternativas acaban produciendo electricidad, la cual es un vector energético y a nivel mundial solo el 20% de la energía consumida es eléctrica. Y desde el 2008, todo hay que decirlo, el consumo eléctrico está cayendo a nivel mundial.

Patricio le preguntó por el Hidrógeno, ya que había escuchado que podría ser solución. Y Antonio le indicó que tanto el H2 verde como el vehículo eléctrico tendrán sus nichos, pero no podrán en ningún caso sustituir toda la energía necesaria. Nos hizo imaginar todas las infraestructuras necesarias a nivel mundial para sustituir el sistema energético mundial actual, y nos dio el dato que habría que cambiar 1400 millones de coches con tecnología térmica a la eléctrica.

En definitiva; no nos salían las cuentas.


Embarcados ya en los postres, nos indicó que el hidrógeno verde, a día de hoy, se generaba con un sistema de producción muy ineficiente. Se produce con un rendimiento del 50%. Para usarlo a nivel industrial, sí que lo veía, ya que las pérdidas eran más pequeñas que por ejemplo el uso a nivel transporte; el rendimiento cae. Nos indicó como iban sumándose pérdidas en cada paso de los procesos necesarios; pérdidas para refrigerarlo, pérdidas para comprimirlo, pérdidas en la pila de combustible, y al final, un motor eléctrico fabricado con energía tradicional y con materiales escasos. Total, en resumen, unas pérdidas del orden del 90%, poco eficiente y mal vector.

Según Antonio, es una tecnología muy en fase bebé; la madurez del hidrógeno está a una distancia de décadas a futuro.

Y nos surgieron muchas dudas.

¿Tiene sentido el modelo al que nos están llevando? Y sobre todo, ¿tiene sentido apostar todo a una, poniendo todos los huevos en la misma cesta?

Le pedimos alternativas, y sin descartar seguir evolucionando en la investigación de estas y otras energías alternativas limpias, se centró más que en la oferta, en cómo mitigar la demanda.

Datos: la gasolina, en un coche, aprovecha el 15% y el diésel, aprovecha el 20-25%.

¿Estamos malcriados? ¿Usamos la energía como si fuera barata y además, ilimitada?




Pedimos el café y comenzamos a pensar en qué podíamos hacer, de verdad.

Tocaba pensar en  reducir el consumo, incidir en la demanda. El cambio técnico es importante, incidir en la oferta, pero el cambio cultural es más si cabe. Y no será nada sencillo.

Y rematamos con una especie de tormenta de ideas. Estuvo bien. Se hizo tarde, y teníamos que terminar la interesante jornada.

Pensemos en optimizar el transporte, tanto de personas como de materiales. Un tren en un tramo que puede llevar 400 personas y solo circula con 40 debería de estar prohibido. Un camión a media carga, porque alguien no quiere o no sabe planificar sus pedidos; prohibido. Usar de manera ordenada los recursos. Gestionar en local, aunque dé redundancia, pero asignará al sistema robustez, y permitirá mientras queden materiales, eso sí, optimizar la generación energética. Generar energía donde se usa, donde se necesita. Molinos de aire, de agua, cercanos a fábricas, como nuestros antepasados. Entender que las renovables siguen los ciclos de la naturaleza. Aprovechar flujos de viento, flujos de ríos, el sol para fundir el metal, la biomasa correctamente gestionada, no sobreexplotada. La clave es entender la limitación de los ciclos. El día y la noche, las estaciones, los ritmos.

Nos despedimos, pero quedamos en vernos la siguiente vez que viniera al pueblo. Seguro que lo haría. El también había pasado un buen día...

domingo, 12 de febrero de 2023

HEMOS COMPRADO UNA EMPRESA

"Sólo en un mundo de hombres sinceros es posible la unión"


Thomas Carlyle (1795-1881) 

Historiador, pensador y ensayista inglés


Jairo volvía a casa después de que su jefa le había comunicado que acababan de adquirir una empresa que siempre había sido su competencia en la zona de levante. 

Llevaba poco en la empresa, pero en la zona de levante siempre le habían dicho que era el enemigo a batir. "El enemigo".- recordaba mientras dejaba el coche en el garaje y subía a la planta principal de casa y dejaba la mochila para ponerse con la cena. "Los chicos están a punto de llegar".- pensó.

Pero esa noche no podía dejar de darle vueltas a lo que le habían contado justo al final de la jornada. ¿Cuál sería el mejor método de la integración? Se imaginó que el lema debería ser: "Hagámoslo como nosotros". Pero ¿Cómo lo hacían ellos? Y sobre todo ¿en qué parte nos mejoraban?

También, según los tipos de cliente y las zonas, a veces no estaba claro quién tenía mejor prestigio o cual era el tamaño resultante a nivel competitivo una vez realizada la adquisición respecto al resto de empresas competidoras.

En definitiva, muchas dudas en la cabeza de Jairo, y necesitaba que le explicaran dónde la alianza iba a derivar en cuanto al acercamiento entre las dos empresas, sabiendo que el posicionamiento de la misma dependería de la necesidad de la interdependencia estratégica por un lado, y la autonomía organizacional por otro.

No olvidó que la meta en cualquier adquisición era la creación de valor, ya que si la suma restaba, más valía quedarse quieto. Pero aunque su incorporación no databa de mucho tiempo, conocía muy bien a su jefa y no dudaba que habían calculado muy bien el movimiento. Ahora bien, la manera que habían decidido combinar las organizaciones, o cómo se fuera generando esa interrelación, sería la receta para que la creación de valor fuera máxima y productiva.

Ya tranquilo, en el sillón, una vez que todo el resto de la familia se había ido retirando a descansar a sus habitaciones, decidió no poner ni siquiera la televisión.

Cogió un libro, empezó a leer, y decidió dejarlo en pocos minutos ya que su cabeza estaba en la adquisición y no podía concentrarse en nada más que en este asunto.

Seguía preguntándose cuántas formas habría para sumar, y le iban surgiendo respuestas.

Primero, sabía que habría que ser capaz de compartir recursos. De esta manera, combinando lo que hacían a nivel operativo llegarían a más con menos. La productividad aumentaría. Pero, ¿Quién tendría que ceder o eliminar parte de los recursos actuales?

También, por otro lado, pensó que se podrían transferir unas ciertas habilidades operativas. Esto le sonaba a transferir a cierto personal, para siempre o de manera puntual, compartir información, definiendo qué, para qué, cuándo, e incluso si se necesitaba generar un protocolo de confidencialidad, o no. También en este punto su cabeza se fue a la dificultad de donar o transferir conocimiento, alcances técnicos, etc...

Como tercera fórmula que a Jairo se le ocurría era la transferencia de las habilidades de gestión general. Se trataba de mejorar el negocio conjunto resultante a través de una mejora en el know-how, o sea, mejorar el negocio a través del conocimiento general, la gestión, la coordinación y el control. Pero, ¿Quién gestionaba, organizaba, coordinaba y controlaba ahora en cada organización y quién haría todo o parte en la empresa resultante?

Por último, aunque no sabía muy bien como llamarlo, recordó que en un curso le habían indicado que esa forma de generar valor era denominada como sinergia o ventajas de la combinación de negocios. El dominio de las fuentes de efectivo, la capacidad de endeudamiento, el incremento en la posición negociadora como comprador y un aumento en el poder de mercado debido al tamaño, entre otras cosas, eran ejemplo de una mayor sinergia, característica muy comentada en cuanto se hablaba de alianzas, fusiones o adquisiciones.

Los jefes deberían dirigir el proceso sin perder de vista la meta, la creación de valor, y además de dirimir hasta donde llegaría el control de la organización deberían establecer el ritmo y hasta dónde debería de existir la autonomía de las unidades de negocio y los diferentes departamentos resultantes. 

El personal es lo más importante y no se debería dudar que deberían tratarse siempre bien y de una manera digna. Pero tres cuestiones le rondaban en la cabeza en cuanto a autonomía se refiere:

La primera era que tocaba responder lo que era esencial en cuanto a autonomía de la unidad de negocio comprada. 

La segunda, una vez que se respondiera sí a la necesidad de autonomía, la decisión de cuánta y cómo se iría implementando mientras se relajaba el control.

Y la tercera, como siempre, navegando de lo general a lo particular, qué áreas específicas en cuanto a autonomía son importantes y cuales no.



Decidió irse a la cama, el día siguiente no sería menos duro que el que llegaba a su fin. Pero sí que en los siguientes capítulos que la vida le deparaba, Jairo reconocía de nuevo a las personas como el centro del éxito o el fracaso. El ego debería ser el caballo principal a controlar, porque su antítesis, la humildad y la generosidad, serían la clave para que el proceso iniciado llegara a su objetivo último, la creación de valor.

domingo, 5 de febrero de 2023

LA EMPRESA Y SUS GUERREROS

"Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, 

te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. 

Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, 

pero tampoco dejarás que tus errores se repitan"


Paulo Coelho (1947-?) 

Escritor brasileño



Walter me recordó que la vida en general, y en la empresa en particular es un golpeo constante. Y también me aclaró que la valentía para afrontar los retos no es un extremo, sino una virtud, que coincide con estar en el medio, como bien dijo Aristóteles.


Valentía, dijo, el valle entre dos colinas. En una colina se sitúa la cobardía. El cobarde es el que no actúa por miedo. Y en la otra colina se posiciona el temerario que se mueve inconscientemente sin temer al miedo ni a nadie. Pero el valiente, desde el valle, siente y conoce el miedo, aunque no duda en enfrentarse al mismo. Y saber cómo y cuándo actuar hace que sobrevivamos.

Y volviendo al golpeo, ya sabéis, no se trata de que a veces no toquemos el suelo, que lo tocaremos, sino de saber levantarnos cuando nos tumban. Y recordé que no siempre se gana, pero se debe siempre disfrutar con lo que haces, aun en caminos digamos que poco preparados para el disfrute tal como lo conocemos.

Porque el camino es una ruta de aprendizaje, pero Walter me refrescó que no es un camino de ensayo-éxito, sino más bien de ensayo-error. Y nuestro entorno y el pensamiento clásico, anclado en el pasado, está muy poco acostumbrado, y no discierne entre error y fracaso. Para ellos es sinónimo. Y nada más lejos de la realidad.

Recordé tras sus palabras a las personas resilientes. Esas 3 ces (Challenge, Control y Commitment) de estas personas que equilibran el compromiso, afrontan el reto y luchan por todo lo que está bajo su control. 

Cómo necesitamos personas comprometidas, involucradas, de las que se meten hasta el fondo. Además siempre trabajan con el timón entre sus manos, teniendo el control de lo que ejecutan y generando un ambiente pacífico, y no de guerra. Los denominó guerreros. Y me gustó.

El reto es una aptitud, y debe de afrontarse aprendiendo a perder, sin culparse de lo que no está bajo nuestro control, pero sin perder la oportunidad de afrontarlo cuando la vida nos lo propone.

Y Walter me retó a mirar a la empresa como un conjunto de guerreros. Profesionales que nos defienden en su día a día. Reconociendo al miedo. temblando, pero reconociendo que tienen que enfrentarse a los retos. Y saben que a veces hay batallas en las que se deben de entregar las armas. No es un cobarde aquel que en situaciones, para salvaguardar a su ejercito, entrega las armas y se retira. 

Y no es cuestión de debilidad, sino todo lo contrario, el guerrero que enseña sus cicatrices. Se trata de valentía; cuenta lo que hay detrás de sus heridas, porque con ello, enseña su pasado y genera aprendizaje acelerado a quien aprende con esos golpes, caídas y derrotas de un pasado muy valioso que llamamos experiencia.

Ese guerrero que muestra las marcas de pasadas batallas demuestra a su equipo que aunque fue golpeado, y de ahí esas secuelas, las mismas le han servido para la generación de experiencia, disponer de más conocimiento y tras su estudio y la memoria, decidir mucho mejor.



Walter siempre remataba con algún consejo que me marcaba. Y esta vez no sería para menos. Me instó a enfrentar la incertidumbre aceptando lo que pudiera pasar sin una generación excesiva de estrés. Si no acabas en el ruedo, nunca sabrás de lo que eres capaz de hacer. Y recuerda, me dijo, solo se genera autoeficacia enfrentando las situaciones.

Y sí, la zona de aprendizaje es incómoda. La cura duele. Se busca medicina mágica para aliviarnos, pero lo que verdaderamente necesitamos es curarnos, y desde la zona de confort esta parte no es posible.

Debemos afrontar la vida desde una conducta basada en la exploración para salvar las empresas, las familias, las parejas y la amistad. Se trata de investigar; nunca perdiendo la curiosidad. Cada cosa que se viva debe ser un reclamo para escarbar. Escarbar para asombrarse, centrando toda nuestra atención y evitar quedarnos en los títulos, mostrando interés y profundizando, o sea, dedicándole todo el tiempo que nuestras vivencias y personas de nuestro entorno merecen.