"Si tenéis un minuto, intentad resumir vuestra pasado, brevemente, y sentiros orgullosos.


Después, enfrentando el maldito folio en blanco, dibujad vuestro futuro, con pasión, con ganas de hacedlo mejor.


Será vuestro mundo, vuestro camino..."

domingo, 31 de julio de 2022

LAS VACACIONES DE VERANO DE PRADO

"El arte del descanso es una parte del arte de trabajar"


John Steinbeck (1902-1968) 

Escritor estadounidense



Viernes, 6 de la tarde, llega el tiempo de vacaciones de verano, pero Prado no estaba tan contenta como otros años. La verdad, no había llegado tan agotada podía recordar a estas merecidas vacaciones, ya que principalmente había intentado relajarse durante el año, con mini-desconexiones y sobre todo, una conciliación entre lo personal y laboral que le permitía disfrutar cada semana de tiempo para ella misma y los suyos. 

Pero los últimos meses no habían sido fáciles.

También recordó que la última vez que se reunieron con toda la familia en la casa que tenía en la playa su suegra, el último verano, todo había acabado como el Rosario de la Aurora. Todo lo contrario a un descanso regenerador, y que le produjo seguro más estrés que cualquier tema que le acaecía diariamente en el despacho de abogados que dirigía.

En definitiva, no hay descanso si no consigues equilibrar tus tiempos, recargar la energía y disfrutar de todo lo que hagas, estés donde estés, y dediques ese tiempo a lo que lo dediques.

Prado también sabía que el descanso no llega si no has hecho los deberes en eso que llaman delegar, ya que hay tareas que deben seguir haciéndose y no es bueno que se acumulen para la vuelta. Y tampoco es deseable tratar con los problemas que dejas, cada mañana y cada tarde de las vacaciones, porque supone una no desconexión que complica el reequilibrio, la recarga o el pleno disfrute.

Ya por la noche, había quedado con Javi e Inma, pareja con la que había preparado el viaje a Galicia de este año, a la zona de las Rías Baixas. Durante la cena, tras ponerse al día, ya que llevaban un tiempo sin verse, Inma le deleitó con lo bueno de las vacaciones y cómo si lo aprovechaban bien, llegarían a iniciar el curso y los últimos cuatro meses del año con energías renovadas, tan necesarias por todo lo que preveía venir (que no será poco, apostilló para sí misma Prado).

Prado volvió a casa repasando la velada y todo lo que había aprendido sobre los beneficios del periodo vacacional; al menos del descanso bien disfrutado.

Se quedó con la reparación de su organismo, tras bajarle los niveles del cortisol y ansiedad, que normalmente son provocados por el famoso y cada vez más compañero inseparable de viaje durante las jornadas laborales, conocido como estrés.

También recordó cómo de bien le vendría un descanso merecido a su cerebro, de tal manera que seguro aumentaría durante el descanso su capacidad creativa. Facilitar el desbloqueo mental que por la saturación de trabajo se le estaba provocando y mejorar la capacidad tanto de juicio como de toma de decisiones. Necesitaba aumentar la productividad y la concentración, pero el aumento de trabajo y la separación no habían ayudado mucho.

Por último, tras minimizar cortisol y liberar endorfinas para activación de neuronas de recompensa, que estimulan la generación de dopamina y serotonina en su cerebro, Prado llegó relajada a su casa, dispuesta a descansar hasta el día siguiente, sin esquemas negativos de pensamiento en su cabeza. Pero antes de irse a la cama, decidió hacer una pequeña lista de compromisos para que las vacaciones fueran realmente reparadoras y realmente útiles.

En su bloc de notas, quedaron perennes estas anotaciones:

"No planificaré de forma excesiva el tiempo para cosas que hacer o sitios que visitar"

"Dormiré más que habitualmente; quiero dormir más y dormir mejor"

"Haré cosas fuera de lo habitual, eliminando rutinas de mi vida cotidiana"

"Cuidaré los excesos, aunque me regalaré algún caprichito. Pero siempre recordaré que debo cuidar mi salud y mi economía, así como mi imagen personal (aquí apareció un dibujo que se quería parecer a un emoticono con la mano en la boca y un par de mejillas sonrojadas)"

"Improvisaré, cambiaré mis rutinas, innovaré, me dejaré llevar haciendo lo que digan mis socios de vacaciones y sobre todo, tras mucho descanso y renovación, aceptaré el final de las vacaciones entendiendo que es una fase más, necesaria, pero que forma parte de todo el año, y son tan necesarias como los periodos laborales para una vida sana, equilibrada y productiva como la que nos ha tocado vivir"



Los releyó a la mañana siguiente, era el día de hacer maletas y preparar el viaje a realizar con sus amigos, por lo que con una gran sonrisa, dio un salto de la cama y se dispuso a tomar su primer desayuno de su merecido periodo vacacional.

domingo, 24 de julio de 2022

CUATRO CARACTERÍSTICAS DE LOS EXPLORADORES QUE NOS VIENEN BIEN EN LA EMPRESA

"Amo a la humanidad, pero, para sorpresa mía, 

cuanto más quiero a la humanidad en general, 

menos cariño me inspiran las personas en particular"


Fiodor Dostoievski (1821-1881) 

Novelista ruso



Era un domingo cualquiera y Fermín estaba sumido en sus pensamientos, tras haber dejado a un lado el libro que estaba leyendo últimamente.

Se lo había dejado su amigo Cacho, y giraba en torno a las hazañas de algunos de los principales exploradores de la Antártida.

Estaba pensando que las características que se esbozaban en las personalidades de los grandes amantes de la exploración para triunfar, era lo que resaltaba en los directores que habían trabajado más tiempo y con más éxito en su empresa.

Sí que había una similitud, salvando las distancias, entre lo que se necesitaba para llegar a buen término alguna de las hazañas de esos libros históricos y cómo habían tenido que navegar durante las diferentes crisis que por suerte, o desgracia, a él y a su equipo les había tocado lidiar.

Tenía una sonrisa dibujada en su cara, yo diría que un gesto como de estar soñando despierto, imaginándose en alguna de las hazañas de los exploradores Amundsen o Scott, cuando Alfredo, su hijo, le preguntó qué tenía que hacer para llegar a ser un día un gran explorador, y descubrir un nuevo continente, mientras cogía el libro y lo enseñaba al cielo, como ofreciéndolo a los dioses.

Fermín despertó de su sueño y aprovechó para decirle a su hijo, el cual siempre le decía que quería ser ingeniero, como él, que independientemente de lo que al final la vida le tuviera preparado, ya sabía los estudios y las materias en las que debería de educarse para ser un campeón, dando igual la  carrera final elegida.

Decidió explicarle que su preparación oscilaría entre otras disciplinas técnicas, sobre todo en cuatro materias vitales para ser capaz de conseguir grandes retos, tal como hicieron los famosos exploradores.

Tus principales virtudes, a pulir, las divideremos en cuatro.- Le dijo a Alfredo mientras éste dejaba el libro de su padre sobre la mesa.

OPTIMISMO.

La primera materia a estudiar y siempre obtener una matrícula de honor será la de ser una persona optimista. Le dijo que un optimista lo puede todo. La vida te traerá dificultades, y no pocas, pero un optimista busca la forma de siempre seguir adelante, buscarse la vida, sin perder la esperanza. Por muy mal que te vaya, que no siempre irá como tú planees o quieras, nunca debes caerte sin levantarte, siempre tienes que visualizar que llegarás al final, aunque no siempre será a la primera, ni a la segunda.

PROFESIONALIDAD.

Tienes que vivir siempre siendo un profesional, sea cual sea tu profesión. La vida es una carrera de fondo, y sea cual sea tu futuro, los campeones son realmente los profesionales. Entendiendo profesional aquel que se pasa toda la vida preparándose. Una persona profesional nunca entiende que lo sabe todo, y con humildad, sigue estudiando, leyendo, escuchando y aprendiendo del mundo que le rodea y de los demás, independientemente de que sean cosas, animales, personas, mayores, menores, de otro departamento, competencia, jefes, subordinados, etc...

ENTUSIASTA. 

Una persona entusiasta es una persona tocada por un don divino. Amará lo que hace, y siempre meterá el corazón, y mucha pasión, en todo lo que haga o se proponga. La pasión debe ser un ingrediente que no debe quedarse fuera de ninguna receta en la vida, tanto si es una parte de la misma del ámbito laboral o si es del ámbito personal. Nunca pierdas el entusiasmo por lo que busques, y siempre adereza tu labor con mucho corazón, además de cabeza.

HUMANIDAD.

Por último, nunca pierdas el lado humano que nuestra especie cada vez tiene más en el olvido. Piensa siempre, y primero, en los demás; luego en tí. Recuerda que en la vida eres y serás algo, principalmente por los que te acompañan en esta expedición. Tu expedición. Vivimos tal y como los exploradores avanzaban en su hazaña, y tenemos que hacerlo así para triunfar dejándonos la piel por los demás. Eso es ser humano. No llegarás a ser un gran explorador en la vida sin conocer que todo esta conectado y es interdependiente. No sabemos lo que nos depara el camino, pero los buenos saben lo difícil que es volver, y no solo llegar a la meta. Saber que una vez en la meta o en la cumbre, momento de máxima recreación y satisfacción, solo queda volver. Y parte de devolver a los que te rodean con los suyos forma parte del triunfo. Cuando crezcas lo entenderás, pero esta parte, la humana, es la que te diferenciará como una persona de éxito.




Alfredo salió como un rayo de la habitación, tras recibir la llamada de su madre que le había dado una voz indicándole que la merienda estaba lista. Mientras tanto, Fermín, contento por el rato que había pasado con su hijo, decidió que cambiaría las características que tenía en cuanto a las habilidades blandas cuando seleccionaban a nuevos compañeros para alistarse a la expedición de su empresa, decantándose entre otras por buscar personas que desbordaran optimismo, profesionalidad, entusiasmo y mucha, mucha humanidad. 

domingo, 17 de julio de 2022

PONIENDO EL FUTURO EN EL CENTRO DEL TABLERO

"El proyecto es el borrador del futuro. 

A veces, el futuro necesita cientos de borradores"


Jules Renard (1864-1910) 

Escritor y dramaturgo francés




Había decidido parar un par de días, y aprovechando conocer algo del futuro (muy poco, pero al menos sabía que tocaba ola de calor), sabía que sumando el finde le resultaban unas mini-vacaciones en un lugar más fresquito que su localidad del centro-sur peninsular.

Lo que no esperaba era encontrarse un rato con J. D. Giménez, un antiguo profesor de Economía, el cual le regaló un rato agradable mientras tomaban un refresco en la terraza de ese restaurante tan característico a pie de mar.

Hablaron de velocidad del cambio. De cazadores a recolectores, 100.000 años. De pastores a industriales, 12.000. De  fabricantes en masa a esclavizados por nuestros teléfonos inteligentes y pendientes de lo que dicen nuestros amigos o clientes sin conocernos, desde cualquier parte del mundo, digamos que un par de siglos.


Le planteó si merecía la pena jugar a futurólogos. Y la respuesta fue clara; sí. 

Y es que si no haces previsiones no solo no acertarás, sino que además llevarás tu nave, ya sea tu empresa, tu familia o tu vida, sin rumbo y a la deriva.

Fermín lo sabía, y como siempre comentaba, la vida era como un libro, y cada humano decide si ni lo lee, porque le da igual para donde le dirijan, lo lee porque otro lo ha escrito por él o lo mejor, decide escribirlo él mismo y aunque los acontecimientos le vayan cambiando el guion, él y solo él decidirá que camino tomar cuando los retos vayan bloqueando la senda favorita soñada y prevista.

Se trataba de vivir con proactividad, aunque basándose, eso sí, en unas normas básicas de convivencia que no están permitidas saltarse.

Surgieron de la charla algunas cuestiones que quedaron en el aire.

¿Cómo tenemos que crecer en nuestras organizaciones? Pues no creo que sea yendo en contra de una cohesión social que inunde nuestras empresas de unas guerras de clases entre los que supuestamente deberían colaborar para conseguir hacer más con menos. Por otro lado, tampoco creo que sea sin tener en el horizonte, de manera principal en el núcleo de la cuestión, el futuro del planeta.

La escasez de algunas materias primas que se están convirtiendo en básicas, el crecimiento poblacional, el componente geopolítico mundial, la digitalización, el mundo virtual y el cambio climático tienen que ser faros en los que nos debemos de fijar, al menos para no encallar, aunque todavía (ya va siendo tarde) no entendamos cómo y por qué son tan necesarios sus cuidados para el sostenimiento de nuestras vidas y negocios.

La revolución llegará, cada vez más rápido y cada vez más enérgica y monstruosamente demoledora. Muchos caerán tal y como hoy se conocen a sí mismos, y aunque aguantarán vivos (algunos), no será sino vagando por el mundo como auténticas empresas o profesionales zombies dignos de la mejor plataforma de streaming.

La opinión del maestro Giménez, no podía ser otra:

Ir siempre un paso por delante, aunque a veces atravesar la tormenta nos cueste mucho por eso de ser los primeros. No quedarse en leer la novela del futuro, sino cada uno en su tamaño, intentar escribirla, moldearla y si puede ser, crearla.

Le dio algunos consejos, como que leyera mucho, y no solo del tema de management, sino que evolucionara al tema de ficción como fuente de inspiración. 

También le cuestionó y animó para que conociera el universo de startup de su sector. Quién estaba jugando en la liga del futuro y qué oportunidades había para subirse a alguno de esos trenes. 

Le retó a intentar trabajar y no dejar de divertirse mientras lo hacía. Emails, sí. Redes, sí. Pero bloquea un tiempo de tu día, tu semana, tu mes a hacer algo creativo, algo que te exija hacer volar tu imaginación. De la pasividad a la actividad y la creación de nuevas ideas que te hagan sentir algo más que un barco a la deriva.

Y por último, le indicó que jugara a preparar múltiples escenarios para su negocio, para su vida, y que le asignara probabilidades. Eso sí, teniendo en cuenta que esos cisnes negros, de los que antes no se les conocía nada más que en cuentos y ahora sobrevuelan nuestras vidas de una manera recurrente, precipitada y sin previo aviso (como su definición indica), pueden volver a actuar y darle la vuelta a todo. 

Se despidió deseándole a Fermín que disfrutara a tope, que si el futuro no le parecía divertido, parte era seguro porque todavía no había empezado a jugar con el mismo, siendo éste el centro del tablero.

martes, 12 de julio de 2022

¿QUIÉN HA SIDO? UNA PREGUNTA MALDITA Y SUS CONSECUENCIAS

"Ninguna cosa despierta tanto el bullicio del pueblo como la novedad"


Francisco de Quevedo (1580-1645) 

Escritor español




Hablé con Xavi el miércoles, en cuanto me enteré de que había dejado la empresa en la que había empezado a colaborar este enero, justo tras la Navidad del 21.

Era una persona que la Dirección del Departamento de Innovación le venía como anillo al dedo, tanto por su ya dilatada experiencia como por su habilidad para estar siempre pensando fuera de la caja, o mejor, hacer pensar siempre a su equipo de una manera sorprendentemente disruptiva.

Pero según me contó, el lunes en la reunión de dirección cayó la última gota que colmaba el vaso, y sobre todo, su paciencia.

Nuevamente, a pesar que la reunión había vertido buenos números de ventas, facturación, eficiencia y bajos costes de no calidad, al comentar un error de diseño en uno de los nuevos modelos que lanzaría la empresa el próximo otoño, resonó en los labios del máximo dirigente de la compañía la maldita pregunta:

¿Quién ha sido?

Xavi lo tenía claro, y además por los últimos intercambios de información, todo apuntaba que no acabaría el año con esta familia, pero a decir verdad, no imaginaba que no saltaría el receso vacacional de verano.

Pero en estos casos, cuando el matrimonio no tiene nada en común, cuanto antes mejor.

Y es que el núcleo duro pensaba y actuaba entendiendo que todo se soluciona en el ámbito laboral con una mejor organización y metiendo más presión. 

La receta está clara, comentaba el controller, muy orgulloso tras presentar los números del segundo cuarto y el acumulado semestral: "Orden y austeridad que nos devuelven eficiencia y rentabilidad".

Mientras, colaboradores y trabajadores apretándose el cinturón a la vez que una gran fuga de clientes, los cuales encuentran menos diferencias en el producto medio de mercado y un diferencial de precio complicado de defender.

En su web y en algún tríptico reza que sus altas capacidades de innovación la han alzado a un liderazgo en su sector difícilmente igualable por sus competidores; pero tras la cortina, podemos constatar que la receta tiene más que catalizadores, inhibidores del proceso de investigación, desarrollo e innovación.

Según comentaba, la innovación es débil y poco asentada en la cultura, por lo que nada mejora en el corto plazo, y a la mínima todo se derrumba, dedicando los pocos recursos que pandemias, disminución de la demanda e inflación constante de materias primas críticas, meramente en el día a día.

La situación no invita a cualquier cosa que no sea eliminar cualquier tipo de riesgo, por pequeño que sea. Lo de innovar es para los grandes, le decían los compañeros de dirección a Xavi, un día sí y otro también.

Su estrategia estaba clara; volver a lo que eran. Hacer lo de siempre. Pensar en sus raíces y no salirse de lo que saben hacer y les ha llevado hasta allí.

Reforzar y aflorar el control incluso en los procesos de innovación, y empoderar al sentido común en las decisiones sobre lo nuevo. Xavi piensa que esta parte estaba inscrita en el ADN de la empresa, pero que durante unas semanas, tras su contratación, hubo un esfuerzo de ocultar su verdadera cara, tan arraigada, imposible de cambiar sin catarsis de por medio.

Habían intentado disimular, y algo les duró el teatrillo, pero enseguida descubrió que no estaban preparados para tolerar el error, los fallos o el fracaso. Todo culminó en esa reunión en la que resonó la pregunta maldita, la cual resumía todo lo que le rondaba a Xavi por la cabeza:

¿Quién ha sido?


Todo lo que ocurría y la posición de la empresa cuadraba por lo que estaba viviendo. Para Xavi, había pensamientos incompatibles con lo que vendían sus jefes.

Pensaban que la innovación recae en un departamento o una única persona, y de lo que se trata es que la empresa completa debe estar orientada y ser innovadora. No se trata de fichar una estrella y pensar que se ganará la Champions...

Pensaban que el reconocimiento debe ser individual. Incentivar mediante recompensas individualizadas. Esa era su táctica de motivación.

Priorizaban procesos pesados y burocráticos. Lo importante debería ser la idea, no el documento, pero esta cuestión no era compartida por nadie en la alta dirección.

Y vivían obsesionados por el control. El policía del policía, del policía.

También se encargaban de generar dudas y paralizar lo nuevo pidiendo datos y más datos, a sabiendas que no había históricos, por lo que todo se dejaba en manos de presupuestaciones previsionales. Y recuerden lo que pasaba cuando se divisaba algo de riesgo.


En definitiva, planear mucho y ejecutar poco. Se necesitan ciclos ágiles, productos mínimos viables y prototipos rápidos lanzados para que sea el mercado el que dicte sentencia. Y por lo visto, Xavi no tenía, ni tendría, de lejos, nada de todo esto en su hasta el miércoles lo que era su empresa. Tenía claro que no estaba en el sitio adecuado por lo que buscaría aire fresco para respirar, navegar y seguir disfrutando del proceso de innovación; eso sí, donde le dejaran.

domingo, 3 de julio de 2022

UNA ENTREVISTA DE SALIDA MUY PRODUCTIVA

"No hay beso que no sea principio de despedida; 

incluso el de llegada"


George Bernard Shaw (1856-1950) 

Escritor irlandés



Carla estaba contenta de la decisión que había tomado un par de meses atrás. 

Ya estaba acoplada a su nuevo trabajo, pero cómo había reaccionado su anterior empresa y la manera de afrontar su salida le habían dejado un buen sabor de boca. Incluso cuando nos vimos me dijo que no descartaba volver si se produjeran otras circunstancias como su aumento de experiencia, puestos vacantes en la dirección o algún proyecto que pudiera liderar en ese futuro posible.


Le llamó la atención la entrevista de salida. Me dijo que había merecido la pena tanto el tiempo dedicado al formulario que recibió a su correo personal como la larga charla con aquel compañero de recursos humanos. Fuen un intercambio favorable de información que nos permitió aprender y crecer a ambas partes, me decía Carla. Era hablar por primera vez de tú a tú.

Repasaron de forma abierta, sin cortapisas, cuestiones tan sensibles como el clima laboral, algunos errores de funcionamiento, un par de malas relaciones enquistadas entre compañeros de dos departamentos distintos y una mala praxis por parte de uno de los jefes que no estaban haciendo nada bien a la empresa.

También se sintió bien cuando uno de sus comentarios sobre un cambio en el tema de la jornada laboral, que estaba creando algo de malestar, fue tomado como una información relevante y arreglado incluso antes de su salida. Además, ese cambio, que había provocado una motivación extra en la plantilla, había sido comunicado como una revisión gracias a la conversación que se había mantenido con ella.

En cambio, toda la información sensible de personas y más compleja no había transcendido. 

En definitiva, pensaba que la empresa y su colega habían actuado muy profesionalmente y entendido su decisión, además de aprovechado su sinceridad a la hora de realizar esa entrevista de salida.

Su salida no estaba provocada por un problema de selección, sino de crecimiento, pero si hubiera sido este el caso, en el ambiente que se había realizado era muy problable que se hubiera detectado el problema en cuestión.

También valoraba que le dieran la oportunidad de reconsiderar su decisión, por lo que de alguna manera, su trabajo estaba siendo reconocido. Pero necesitaba beber de otras fuentes. Y así lo haría.

Tuvo oportunidad, también, de poder definir lo que más le gustaba de su trabajo y por su puesto, lo que menos, y durante una gran parte de la entrevista pudo explicar dónde se quedaba corto su empleo relacionado con sus expectativas. Entendió que tenía que abrirse y contar la razón principal por la que renunciaba a seguir trabajando en la empresa, aunque dejó claro que no tenía nada que ver con su jefe, sino con unas posibilidades que se le abrían en otra compañía y que su corazón le dictaba que tenía que abordarlas para continuar avanzando a otro nivel tanto profesional como personal.

En cuanto a la relación con sus compañeros, nada que objetar, menos con un responsable de otro departamento con el que tenían mucha interacción. Fue clara, y explicó sin tapujos lo que no veía bien en cuanto a la manera de dirigir y liderar de este compañero, incidiendo en que había más colegas que sentían lo mismo, y que esta persona provocaba un peor trabajo en equipo en su departamento que en otros de la empresa, y un acentuado aislamiento de esta sección que no hacía nada bien al conjunto del negocio. 

Javier, que así se llamaba el chico de Recursos Humanos, tomó buena nota, aunque como me dijo Carla, la historia y las mochilas que también, sin duda, tienen las empresas, harían de este tema algo más lento y difícil de arreglar. Como seguiría teniendo amigos y familiares en la localidad donde estaba ubicada su empresa anterior, seguro que Carla tendría noticias de si habría cambios al respecto o no. Lo dicho, no todo puede ser radical y automático; las empresas, como las personas tienen su inercia, y solucionar temas es necesario, pero a veces hacerlo rápido rompe más que arregla en una primera instancia.

Te vi bien Carla. Disfrutando de tu nuevo trabajo. Aprendiendo, creciendo, volviendo a disfrutar. Por otro lado, el formulario y la entrevista de salida provocaron un cambio de cómo tenías valorada tu anterior empresa. Te gustó que se mantuviera un estándar y no hicieran incómodos tus últimos días, evitaron comentarios personales y recopilaron la información que de la entrevista salió y, muy importante, te sentiste valorada.



Puede que vuelvas, puede que no, pero seguro estoy que  te has convertido en una embajadora más de esa marca, y sabiendo que este mundo es un pañuelo, creo que esta empresa, que ya hace muchas cosas bien, también acierta en aprovechar todo lo bueno que puede generarse en un proceso de salida de un profesional de una compañía.