"Si tenéis un minuto, intentad resumir vuestra pasado, brevemente, y sentiros orgullosos.


Después, enfrentando el maldito folio en blanco, dibujad vuestro futuro, con pasión, con ganas de hacedlo mejor.


Será vuestro mundo, vuestro camino..."

domingo, 30 de septiembre de 2018

APRENDIENDO DE LAS TRIBUS DEL PALEOLÍTICO

 "Quizá la más grande lección de la historia 
es que nadie aprendió las lecciones de la historia"

Aldous Huxley (1894-1963) 
Novelista, ensayista y poeta inglés



Cuando mi hija de indicó si le podía tomar la lección, no imaginaba cuanto se puede aprender de seres que vivieron tan lejos y hace tanto tiempo, además de pensar cómo de atrasados estamos (o están) respecto a nuestra adelantada sociedad de la famosa generación de la industria 4.0.


Y es que aunque nos vistamos de modernos con nuestros "smartphone" de última generación, internet, robots, coches eléctricos y autónomos, cuando analizamos nuestro comportamiento como profesionales en nuestros departamentos y empresas, la verdad, toca sonrojarse porque nos comportamos como auténticos homínidos. O peor; me explico.



Según el texto, los seres humanos del paleolítico vivían en tribus de unos veinte o cuarenta individuos, formadas por una pocas familias. A la vez, varias tribus formaban un clan. Bueno, pues para mí, las tribus podrían ser departamentos o pymes y los clanes empresas o grupos de empresas. Hasta aquí, todo bien.


Cuenta el libro de la ESO, que los miembros de la tribu se ayudaban entre ellos y se protegían, es decir, tenían sentimientos de cariño y de solidaridad. Sin más remedio, tocaba en mi cabeza el recordar cómo nos comportamos en la empresa, sobre todo entre departamentos, y no me salía casi ningún recuerdo sobre muestras de cariño (o algo que se le pareciera) y menos de solidaridad entre compañeros de diferentes departamentos. Tal vez toca más hablar de competición que de colaboración, por lo que estos paleolíticos nos acababan de dar una paliza en eso de la solidaridad. Seguimos avanzando...


Me hija me explicaba, según lo que había estudiado, que los ancianos considerados los sabios, dirigían la tribu y transmitían sus conocimientos a los más jóvenes. También les contaban narraciones para explicarles la historia del grupo. No podía olvidar los últimos procesos de regularización de plantilla, con pre-jubilaciones y demás. ¿Conocimientos? ¿dirigir el departamento ese fósil? ¿contarles historias? Vamos, hombre, poneros a picar piedra, pero ya... Mucho que aprender del paleolítico, ¿cierto?


Las madres y los padres alimentaban a sus hijos y les enseñaban todo aquello que necesitaban para sobrevivir. Cómo buscar alimentos, cómo fabricar herramientas o cómo coser las pieles... Ahora toca escuchar a los seniors cuando les indicas que tutelen, acompañen y enseñen a los recién llegados: "imposible, señor. Tenemos que sacar adelante la producción. El día a día nos come. Nos exigen una producción mínima. Lo siento, no puedo estar en misa y repicando..." Nada más claro de cómo los procesos de crecimiento no pueden sustentarse en la capacitación de seniors a juniors sin solidaridad, sin cariño. En definitiva, sin humanidad... Aclarar que ayudando a los juniors a sobrevivir, nos estamos ayudando a nosotros mismos. No olvidar este concepto.


Y además, papá, me indicaba Carmen: "desde pequeños, los niños trabajaban en algunas tareas; recolección de frutos, etc..." ¿os suena lo de "learning by doing"? ¿aprender haciendo? Pues no, no es algo que ha inventado el management del s. XXI. ¡Vaya, que sorpresa!


Pasamos a otra parte de la lección, en la que nos enseñaban que las tribus mantenían relaciones entre ellas. Unas veces, organizaban partidas de caza conjuntas y luego se repartían la presa. Otras, intercambiaban herramientas, conchas y otros objetos. Otra  gran lección que nos dejaban y qué deberíamos reflexionar y aprender sin mucha dilación en el ámbito de nuestras relaciones interdepartamentales. Debemos abolir los departamentos estancos. La información es de la empresa, no de las personas individuales y de los departamentos. Avanzar en los ERP, los CRM y en la cultura del dato único, es vital. Y recordar siempre que la presa, el éxito, siempre es de todos y debe ser para todos. Pero la unión hace la fuerza y el trabajo en equipo mejora las metas alcanzadas individualmente. Si ellos, allá por el paleolítico lo sabían, nosotros, con nuestra Business Intelligent lo deberíamos reconocer. Prestaros entre departamentos conocimientos, herramientas, personas. No escatiméis el trabajar para el resto; sin darte cuenta, estáis trabajando para vosotros, para ti.



Para finalizar, el texto indicaba que en ocasiones, las tribus se enfrentaban violentamente por el control de un territorio. Esta parte me recordó que no todo debe ser miel sobre hojuelas, y que incluso estos primeros homínidos, hoy tan humanizados con nuestro ejemplo, tenían un poco ramalazo de brutos como sus parientes futuros, los modernos, los del smartphone del siglo XXI, de la famosa generación de la industria 4.0.


Historias pasadas de "lasemanadeedusanchez": Os dejo, en el siguiente enlace, lo que pasaba por este blog hace 3 años para los que se han incorporado tarde y también para los amigos nostálgicos que les gusta recordar.


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