"Si tenéis un minuto, intentad resumir vuestra pasado, brevemente, y sentiros orgullosos.


Después, enfrentando el maldito folio en blanco, dibujad vuestro futuro, con pasión, con ganas de hacedlo mejor.


Será vuestro mundo, vuestro camino..."

domingo, 17 de marzo de 2024

LIDERANDO EN VALORES

"Sólo se ve bien con el corazón; 

lo esencial es invisible para los ojos"


Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944) 

Escritor francés



Conocí a Mario gracias a que M. Ángeles nos invitó al congreso que esta vez, en lugar de educar en valores a jóvenes de ESO, versaba sobre liderar en valores a menos jóvenes del mundo empresarial.


La música en canciones de dos grandes amigos de C. de Criptana y Córdoba, los 6 líderes locales que formaron la mesa de expertos y Anxo, brillante como la última vez que tuve la suerte de asistir a un evento en el que nos deleitó con su historia y sus consejos vitales para aspirar a una vida de éxito fueron la antesala a la traca final: y allí estaba Mario.

Sucedieron una serie de historias, consejos, refranes e ideas bien colocadas que, sin tocar lo tangible, sino desde lo sutil, se cerró una conversación en la que como el chirimiri, todo bueno y de calidad fue calando y seguro que la mayoría irá saliendo a flote porque semilla, y agua, haberla hayla.

Nos hizo entender que era imposible mirando igual que siempre, encontrar algo distinto, diferente, nuevo. 

Liderar con el corazón significa dejar de solo hacerlo con la cabeza...

Y trato de convencernos que la comunicación es vital. El lenguaje no solo describe, sino que crea una realidad. Genera sabiduría y acaba introduciéndose en la mente de las personas como marcado en fuego, y si entra por el corazón el tema será potente y duradero.

Recapacitamos sobre lo que significa cruzar el umbral. Nos instó a entender que el umbral a traspasar no es otro que el egocentrismo, porque vivimos atrapados en el tener, y se nos olvida el ser. Y para liderar desde el corazón hay que reconocer primero que los problemas de este mundo (en la familia, en los amigos, en la empresa, entre países, etc...) siempre tienen como epicentro la lucha de egos. Y no olviden que todos pierden.

Cuando existe ego siempre dirige el principio de escasez. Si tú comes más, a mi me queda menos. Pero en el mundo del ser, en lugar de un pastel a repartir lo que hay es una cocina, una receta, unos ingredientes y la posibilidad de hacer entre todos cientos y cientos de pasteles. ¡Qué diferencia!.- pensé mientras me lo contaba.

Cuidado con las ideas, hay que tener criterio, porque no todas valen, pero repetidas una y otra vez se convierten en creencias. Y liderar es ser capaz de transcender a las creencias limitantes. Sabiendo que somos distintos, pero no distantes, sin ego no será posible simplemente eso, no sentirnos distantes; y entonces, operará en nosotros el ser.

La carretera de la vida no está exenta de baches, y no desaparecen por más preparación o menos, pero si se trabaja/lidera sin ego, mediante lo sutil, lo que harás será soportar mejor los golpes de la misma gracias a disponer de una mejor suspensión (valga como ejemplo lo de los coches con mejor y peor suspensión, la carretera, etc...).

Me contó que de pequeño le impactaba, en los circos, cómo el elefante se elevaba en la pequeña banqueta y no se rompía nada. Ahora sabe que todo era fruto de la ilusión, la confianza y la serenidad del elefante con su domador.

Qué diferente el trato a alguien que se nos cruza en la empresa ilusionado. Lo tachamos de loco, inconsciente, y solo nos sale un: "este tío no se ha enterado la que está cayendo y lo que está por llegar".

Volvió al liderazgo, y al corazón. Lo tenía claro; el liderazgo no va de hablar sino de demostrar. Si quieres que las personas avancen se se trata de simplemente lanzar un speech, y sí de mostrar lo que se quiere, haciendo. Y acordándose de Anxo y una de sus frases ladrillo que había soltado con anterioridad recordó lo de "esto no va de culpar fuera, sino de revisar dentro".

Mario remató el tema de lo de la ilusión indicando no son muchas las oportunidades, gritando un ¡vivan los tontos ilusionados! y resaltando que nadie puede liderar si no es desde la ilusión. Y remató: "¿os imagináis un astronauta yendo hacia la luna diciendo no sé si llegaremos?

La belleza de la música, gracias a los silencios y no a las notas, los dedos, el instrumento...

El silencio apaga el ego. Deja sitio para la luz, el amor, la paz. Estamos obsesionados por llenar el cerebro con conocimiento, pero el fuego no prende con datos, sino con ilusión, motivación, anhelo; y el motor es el corazón, el alma.

Por el contrario, liderar de manera autocrática, mediante el miedo, la ira, la frustración y la desesperanza paralizará el cerebro operativo de tu cuerpo, de tu empresa, de tu país. Esto elimina la creatividad y seguro que lo mejor de una persona o un profesional nunca puede salir del miedo.

Siempre opta por los estados de ánimo positivos que está demostrado aumentan la población neuronal. Y atentos al tema del propósito.

Me deleitó con la historia del famoso cardiólogo Denton Cooley. Y no por todo lo que este señor hizo y era capaz de hacer en su quirófano, en su clínica, y el conocimiento que brindó a la sociedad en general, sino como fue capaz de generar en todas las personas que lideraba ese abrazo al propósito de su empresa.

Cuando ese amigo preguntó al limpiador, extrañado por la amistad que le unía a Cooley a pesar de la diferencia de posición en la jerarquía de la empresa, que a qué se dedicaba recibió una respuesta que explicaba la capacidad de liderazgo del cardiólogo: "somos amigos porque juntos, el doctor y yo, nos dedicamos a salvar vidas".

"Qué barbaridad".-, pensé, "qué diferente manera de pensar entre un limpiador genérico y otro que trabaje conociendo que gracias a que todo esté limpio está participando en el propósito de salvar vidas junto al resto del equipo."

Y cuánto hay de verdad hay en la frase que reza: no es lo que haces, sino cómo haces eso que haces.

Mario había usado a El Principito, a Coelho, y ahora se paró en Lao-Tse que decía: "si estás deprimido es que vives en el pasado, si estás angustiado es que vives en el futuro, y si estás en paz es porque verdaderamente estas viviendo en el presente".

Y para liderar en paz, viviendo el presente se debe vivir dando importancia al silencio. En el silencio se apaga el ego. En el silencio emerge el ser. Y para eso hay que escuchar de verdad, como los niños que tienen siempre el cerebro ejecutivo activado, siendo esponjas de conocimiento, y no como el adulto que deja la responsabilidad en manos de la red neuronal por defecto; y no aprende, está ausente, viviendo en modo automático, en medio del ruido.



Volvió a Coelho y dijo otra máxima de como liderar desde el corazón: "quiéreme cuando menos lo merezco, porque es cuando más lo necesito".


Me quedo con estas palabras del maestro Mario:


"Los cambios no llegan de manera automática. 

Imposible dice el orgullo, 

es arriesgado te dirá la experiencia, 

no tiene sentido te dijo la razón, 

todos no tienen ni idea de quién eres 

porque el único que te conoce es el corazón".

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