"Si tenéis un minuto, intentad resumir vuestra pasado, brevemente, y sentiros orgullosos.


Después, enfrentando el maldito folio en blanco, dibujad vuestro futuro, con pasión, con ganas de hacedlo mejor.


Será vuestro mundo, vuestro camino..."

sábado, 11 de abril de 2015

ANTE EL ESTRÉS, UN POQUITO DE MINDFULNESS

"A veces no es posible estar alegres,
pero siempre podemos estar en paz"

Anónimo.

Cuando hace aproximadamente un mes, mi antiguo jefe me indicó que, si era posible, tendría que echarle una mano para estudiar en detalle la situación de una organización cercana a nuestro conglomerado no podía imaginar cuanto crecimiento personal me aportaría esta valiosa experiencia.

Y todo llega, sí. Ahí estaba yo el pasado lunes de Pascua, a las 7 de la mañana camino de la fábrica elegida para el chequeo del doctor Sánchez con un acompañante de lujo que haría el viaje ameno y enriquecedor.

Ni que decir tiene que había aceptado el encargo por amistad, responsabilidad y por qué no decirlo, era un reto personal que había asumido cómo obligatorio a afrontar en este momento de mi vida profesional.

El proyecto no era sencillo, ya que se debía de realizar un diagnóstico actual del estado de la empresa, a base de chequear cada parte de la misma. Cada departamento, cada responsable, cada alma...

Además, era vital intentar definir no sólo el estado técnico del asunto, sino la potencia de transferencia de ilusión que cada componente desprendía hacia su equipo, incluido el máximo responsable. Y es que no es sencillo mantener la motivación a un gran nivel independientemente de la situación de la empresa, su posición en el mercado e incluso su momento en el ciclo de vida de la misma (nacimiento, crecimiento, madurez).

Pero no debemos olvidar que todos, en la vida, nos enfrentamos a momentos duros, difíciles, con grandes problemas y obstáculos. Y en esos momentos debemos dar nuestro mejor para conseguir un esfuerzo que nos asegure la supervivencia. Esa supervivencia que tiene mucho que ver con la capacidad de resolver problemas, tomar decisiones, afrontar obstáculos y aprender de los errores. 

En esto punto, he de indicar que la empresa que me encontré goza de buena salud económica, con una gran cartera de pedidos pendiente de servir, por lo que el problema grave inicial que suele repetirse en muchos de los sectores económicos de nuestro país en nuestra época estaba totalmente salvado (me refiero a la floja demanda y ausencia de pedidos). Pero podríamos decir que una angustia o ansiedad se presentaba en algunos departamentos, habiendo bloqueado las posibles soluciones a cumplir con entregas y algunos requerimientos y especificaciones de los clientes.

Era como si se sintieran enanos ante la avalancha de pedidos (problemas para algunos) que gracias a Dios les habían llegado desde diferentes clientes y áreas geográficas.

En ese momento tuve claro que tocaba trabajar con todos y cada uno para que se enfocaran en lo que querían/tenían que conseguir y no en lo que temían.

O sea, tocaba reinventarse.

Es muy normal que, cuando las cosas nos van mal, tendamos a buscar culpables y soluciones fuera de nosotros, pero la vida nos da lecciones para que aprendamos y podamos desplegar todo nuestro gran potencial que resulta en los momentos más críticos. 

Debemos aceptar la realidad, no resignarnos ante la misma y siempre impulsarnos hacia la acción, tomando responsablemente la batuta de nuestro sino y la total conciencia de que nosotros, y no otros, somos totalmente capaces de dar una respuesta a lo que nos está sucediendo. Y por ello me decanté porque entendieran que tenían que dejar de adoptar el papel de víctimas, eran unos privilegiados con la situación que estaban viviendo y en lugar de perder un tiempo valioso, dedicando energía a la búsqueda de culpables deberían de tomar responsabilidad y dar una respuesta  firme y profesional a los problemas que les acuciaban. Deberían dejar atrás emociones como la ansiedad, el miedo o la desesperanza, no permitiendo que la mente enjuiciadora les acribillara con subjetivas valoraciones impidiendo el correcto análisis y la exploración de su verdadero punto de partida. Debían evitar el estrés, y si hubiera tenido que de forma personal darles una pequeña receta, no dudéis que le hubiera recomendado unas dosis de "mindfulness". Esto último les ayudaría a relajar a la organización, permitiendo desde la paz que esta práctica infunde sacar adelante un proyecto muy vivo y con unos grandes retos muy posibles de conseguir.

Y algo así es lo que se debe de hacer para relajar una organización al completo. Se debe tomar conciencia del presente y lanzarse a mejorar de forma organizada y en conjunto el futuro, a través como siempre, del impulso de la alta dirección.






Para muestra, un botón y me permito sugeriros que dediquéis 3 minutos a ver el siguiente vídeo que evidencia todo lo escrito y si no cae en saco roto podréis usarlo como ejemplo varias veces al día desde el momento que lo veáis.


El vídeo de la semana: MINDFULNESS


Nota: No sólo hay que valer para apartarse del área de confort, sino que se debe ser muy valiente para seguir avanzando incluso en medio de la confusión, a veces en la total oscuridad. Es esencial tener confianza y saber que algo muy valioso está aflorando dentro de nosotros, incluso aunque no lo veamos...

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